La Confederación General del Trabajo convocó a un paro general de 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La medida, que no incluirá movilización, fue confirmada en medio de tensiones internas en la central obrera y generó cuestionamientos públicos por parte de Rodolfo Aguiar, secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Nacional.
Desde la CGT indicaron que se tratará del cuarto paro general contra la gestión del presidente Javier Milei y que la huelga paralizará actividades en todo el país durante la jornada en que el proyecto llegue al recinto. Este miércoles, la iniciativa comenzará a debatirse en el plenario de comisiones de Diputados.
La definición se conoció luego de que el Frente de Sindicatos Unidos —integrado por la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA— anticipara una medida de fuerza con movilización al Congreso para la fecha del tratamiento legislativo. En ese contexto, la conducción cegetista resolvió avanzar con un paro nacional, pero sin convocatoria a marchar.
En la previa al anuncio formal, Cristian Jerónimo, uno de los tres integrantes del triunvirato que conduce la CGT y titular del Sindicato del Vidrio, sostuvo en declaraciones a Radio 10 que estaban “dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional”. Además, señaló que la central entendía que sus planteos no habían sido escuchados en el marco del debate parlamentario.
Por su parte, Aguiar expresó diferencias con la modalidad elegida. A través de sus redes sociales, afirmó que “con paros domingueros no vamos a frenar la reforma laboral” ni el programa de ajuste del Gobierno nacional, y sostuvo que el paro “debiera ser con movilización”. También planteó que no deberían descartarse piquetes y protestas regionales.
De este modo, mientras la CGT formalizó una huelga general de 24 horas sin marcha, desde ATE Nacional se reclamó una medida con presencia en la calle. La discusión sobre la estrategia sindical frente a la reforma laboral se da en paralelo al avance del proyecto en el Congreso, en un escenario que anticipa una jornada de alto impacto político y gremial cuando la iniciativa sea tratada en Diputados.

17 febrero 2026
Gremiales