Las calles del centro de Viedma volvieron a llenarse este martes de columnas universitarias, banderas sindicales y organizaciones sociales que se movilizaron en defensa de la educación pública y del financiamiento de las universidades nacionales. La convocatoria se realizó en simultáneo con protestas en distintas ciudades del país, en el marco de una nueva Marcha Federal Universitaria contra el ajuste del Gobierno nacional sobre el sistema educativo superior.
La concentración comenzó durante la tarde en la esquina de boulevard Contín y 25 de Mayo, donde confluyeron estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, familias y referentes de distintos espacios vinculados a la educación pública. Desde allí, la movilización avanzó por avenida 25 de Mayo y continuó por Buenos Aires, Álvaro Barros y Rivadavia hasta llegar a la plaza San Martín, escenario del acto central.
En la capital rionegrina participaron, a pesar del intenso frío, integrantes de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), junto a gremios docentes, sindicatos estatales, organizaciones sociales, concejales y legisladores. Durante el cierre se leyó un documento conjunto en el que se reclamó por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y se cuestionó la reducción de partidas presupuestarias para las casas de estudio.

La jornada formó parte de la cuarta Marcha Federal Universitaria desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia. La convocatoria nacional fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional, la Federación Universitaria Argentina y el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que vienen denunciando el deterioro presupuestario y salarial en el sistema universitario.
En Río Negro, la CTA Autónoma realizó además un paro y movilizaciones regionales en respaldo al reclamo universitario. El secretario general de la central, Rodrigo Vicente, sostuvo que el Gobierno nacional “se niega a implementar” la ley aprobada por el Congreso y cuestionó el recorte de fondos destinados a educación y salud. Desde la organización sindical también señalaron que los salarios docentes y no docentes perdieron poder adquisitivo durante los últimos dos años.
La central obrera marchó junto a sindicatos estatales y representantes del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA). En el documento difundido durante la jornada, la CTA vinculó el conflicto universitario con otras áreas afectadas por el ajuste nacional y advirtió sobre las consecuencias de los recortes presupuestarios en políticas educativas y sanitarias.
También se sumó la Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (ASSPUR), que vinculó la situación de las universidades con el escenario que atraviesa el sistema sanitario. Desde el gremio expresaron que “el mismo proyecto político que intenta arancelar el conocimiento es el que desguaza los hospitales” y plantearon que tanto la salud como la educación pública deben ser defendidas “con organización y lucha colectiva”.
La movilización en Viedma se desarrolló sin incidentes y tuvo una amplia participación de distintos sectores sociales y políticos. Con carteles, cánticos y banderas, la protesta volvió a poner en el centro del debate el financiamiento de las universidades públicas y el impacto de las políticas de ajuste sobre el sistema educativo nacional.
12 mayo 2026
Viedma