Un nuevo relevamiento sobre ingresos y costo de vida en Argentina señala que una familia necesita más de $2.800.000 mensuales para cubrir sus necesidades básicas y sostener un nivel de vida considerado digno.
Tras conocerse la inflación del 3,4%, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) dio conocer su propia Canasta Básica del Trabajador, que presentó desde Mar del Plata en el marco de un encuentro gremial. Según el relevamiento, el ingreso mínimo requerido asciende a $2.802.755, en base a datos oficiales del INDEC y ajustados a las condiciones reales de los hogares.
El estudio también plantea que una familia tipo necesita el equivalente a 8 salarios mínimos para cubrir sus gastos básicos. La presentación se realizó durante el Congreso Nacional de Delegados Metalúrgicos de la UOM, con la participación de referentes sindicales como Rodolfo Aguiar (ATE), Abel Furlán (UOM), Daniel Yofra (Federación Aceitera), Pablo Biró (APLA) y José Ramón Luque (Federación del Papel).
Durante la exposición, Aguiar sostuvo que los incrementos salariales se ubican por debajo de la inflación y que eso impacta en el poder adquisitivo de trabajadores y trabajadoras. Además, señaló que las condiciones de vida de las familias registraron un deterioro en los últimos años.
El informe detalla la composición de la canasta en función de distintos rubros vinculados a derechos básicos. Entre ellos, se incluyen alimentación ($638.088), vivienda ($549.525), educación ($247.664), vestimenta ($143.002), salud ($340.242), además de transporte, esparcimiento y vacaciones ($575.931) y previsión social ($308.303).
En paralelo, el documento indica que el Salario Mínimo, Vital y Móvil se encuentra en niveles por debajo de registros históricos recientes. Según el análisis, se ubica un 20% por debajo de la década del ‘90 y un 60% por debajo de los valores previos a 2015.
Otro de los ejes del informe es la evolución del endeudamiento en los hogares. De acuerdo al relevamiento, la deuda familiar creció en 36 billones de pesos en el último período y la morosidad se multiplicó por cuatro en el último año.
El estudio también incluye estimaciones sobre la pérdida de ingresos. En ese sentido, se señala que trabajadores del sector privado habrían perdido en promedio $2.274.545, mientras que en el sector público la cifra asciende a $11.917.049.
Los datos forman parte de un análisis gremial que busca reflejar la relación entre ingresos y costo de vida, utilizando como base estadísticas oficiales y criterios propios de medición.
15 abril 2026
Gremiales