El proceso electoral interno del Sindicato de Trabajadores de Saneamiento de Río Negro (Si.T.Sa. R.N.) se encamina con una lista única y la actual conducción busca renovar su mandato en un escenario marcado por el recambio generacional y las demandas salariales del sector.
La actual secretaria general y candidata, Cristina Marcelini, quien repite fórmula con su adjunto actual, Walter Martel, confirmó que encabeza la única lista oficializada y que, de ser electa, iniciará su quinto mandato al frente del gremio. Las elecciones están previstas para este viernes 10 de abril, mientras que la asunción de autoridades se realizaría el próximo 24 de abril, tras la correspondiente asamblea.
Entre los principales desafíos planteados, Marcelini puso el foco en la necesidad de avanzar en un proceso de renovación dirigencial, que incluya la incorporación de nuevas generaciones dentro del sindicato. Según explicó, este recambio no responde únicamente a una cuestión de edad, sino a una transición que requiere formación, consolidación y continuidad organizativa.

En paralelo, vinculó ese proceso con los cambios que atraviesa el sector, especialmente a partir de la incorporación de nuevos trabajadores en la empresa provincial de saneamiento. Indicó que en los últimos años se produjo la jubilación de unos 268 empleados y el ingreso de una nueva camada, en un contexto donde también creció la demanda de servicios y se ampliaron las prestaciones.
En ese sentido, señaló que el sistema no presenta una sobredimensión de personal, sino que en algunos casos se registran faltantes operativos, como en determinadas localidades donde se cubren turnos con horas extras. Atribuyó esta situación al crecimiento de usuarios y a la expansión de infraestructura, como plantas depuradoras y nuevos servicios.
En materia salarial, la dirigente describió un escenario atravesado por la pérdida de poder adquisitivo y la incidencia de componentes no remunerativos en los ingresos. Explicó que durante el último año se avanzó en la implementación de una grilla salarial, que permitió reordenar los niveles y generar un impacto en los haberes, especialmente en los tramos medios de la escala.
No obstante, remarcó que uno de los ejes de discusión actuales es la necesidad de trasladar sumas no remunerativas al salario básico, al considerar que esto permitiría mejorar el ingreso real y el cálculo de conceptos como el aguinaldo. Según detalló, el desfasaje entre ambos componentes puede ubicarse entre el 50% y el 60%.
También hizo referencia a la situación de trabajadores ingresantes, cuyos salarios iniciales rondan niveles similares a la administración pública, y a las dificultades que enfrentan en el contexto actual, especialmente en relación a costos de alquiler y condiciones de vida.
Por otro lado, Marcelini destacó que el sindicato debió adaptar su funcionamiento ante los cambios en el perfil de afiliados, con mayor presencia de trabajadores jóvenes, lo que implica nuevas demandas y formas de intervención gremial.
En cuanto al funcionamiento del sistema, mencionó que en los últimos años se registraron mejoras en equipamiento, con la incorporación de maquinaria y herramientas para tareas operativas, lo que, según indicó, impacta en las condiciones de trabajo. Aclaró que estas incorporaciones se dan en un contexto donde persisten necesidades en distintos sectores.
Finalmente, la dirigente convocó a la participación en los comicios y sostuvo que el sindicato se encuentra en una etapa de consolidación organizativa, con desafíos vinculados tanto a la representación laboral como a la adaptación a los cambios estructurales del sector.
7 abril 2026
Gremiales