La posible transformación de las Unidades Laborales y Escuelas de Formación Cooperativa y Laboral de Educación Especial en Río Negro genera preocupación en UNTER, que advierte que el modelo de Escuelas de Formación Integral (EFI) no debería reemplazar a los espacios destinados a las personas adultas con discapacidad. El gremio sostiene que ambas propuestas responden a distintas etapas y necesidades de la vida y que el Estado debe garantizar la continuidad educativa más allá del egreso de las EFI.
El planteo fue realizado por Rosana Barreiro, secretaria de Educación Especial de UNTER, en un documento difundido por el Consejo Directivo Central del sindicato. Allí se analiza el proceso que atraviesa la modalidad en la provincia y se cuestiona que el Ministerio de Educación y Derechos Humanos haya planteado, bajo distintos lineamientos, la posibilidad de avanzar con la transformación de las estructuras laborales hacia el modelo EFI.
Las Escuelas de Formación Integral funcionan en Río Negro desde hace diez años y están destinadas a adolescentes y jóvenes con discapacidad que finalizaron la escuela primaria y necesitan transitar la escolaridad secundaria. El modelo contempla el egreso de estudiantes entre los 21 y los 27 años y, en algunos casos, articula la trayectoria con escuelas de Nivel Medio.
UNTER considera que esa propuesta puede garantizar un recorrido educativo acorde con esa etapa de la vida. En particular, destaca la posibilidad de que las y los jóvenes con discapacidad puedan transitar su adolescencia, construir elecciones, expresar sus corporalidades y desarrollar sus propios deseos y proyectos, dentro de una propuesta educativa específica.
El problema que plantea el gremio aparece después del egreso. La organización sostiene que la educación y la formación no terminan cuando una persona deja una EFI y que la modalidad de Educación Especial debe continuar ofreciendo respuestas para las distintas edades y necesidades de las personas con discapacidad. En ese punto, UNTER defiende la continuidad de las Unidades Laborales y las Escuelas de Formación Cooperativa y Laboral, a las que ubica como espacios destinados a personas adultas que finalizaron sus trayectorias de escolaridad secundaria y necesitan o desean continuar con procesos de formación, capacitación y desarrollo de autonomía.
Qué son las EFI y qué función cumplen las Unidades Laborales
Las Escuelas de Formación Integral (EFI) son el modelo implementado en la Educación Especial de Río Negro para acompañar a adolescentes y jóvenes con discapacidad que finalizaron la escolaridad primaria y necesitan transitar la educación secundaria. La propuesta contempla el egreso de estudiantes entre los 21 y los 27 años y busca ofrecer un espacio para desarrollar aprendizajes, autonomía, elecciones personales y proyectos propios.
Las Unidades Laborales y las Escuelas de Formación Cooperativa y Laboral, en cambio, están vinculadas con una etapa posterior: la formación de personas adultas con discapacidad que ya finalizaron sus trayectorias de escolaridad secundaria y requieren o desean continuar capacitándose. Sus propuestas incluyen espacios de formación y talleres orientados a la vida adulta, la participación social, la capacitación laboral y la construcción de autonomía, con experiencias históricas que abarcaron actividades como carpintería, panadería, artesanías y talabartería, entre otras.
La diferencia resulta central para el planteo de UNTER: mientras las EFI responden a la escolaridad secundaria de adolescentes y jóvenes, las Unidades Laborales y Escuelas de Formación Cooperativa y Laboral ofrecen alternativas para continuar la formación durante la adultez. Por eso, el gremio sostiene que no deberían ser estructuras alternativas sino propuestas que coexistan y se complementen, de acuerdo con las distintas etapas y necesidades de las personas con discapacidad.
La diferencia entre ambos modelos es central para la postura sindical. Las EFI y las Unidades Laborales no cumplen la misma función, por lo que UnTER considera que la transformación de una estructura en otra dejaría un vacío para quienes necesitan continuar sus procesos de formación durante la adultez.
“Una no puede reemplazar a la otra”, sostiene el documento elaborado por la Secretaría de Educación Especial. La propuesta del gremio es que ambas estructuras coexistan, se fortalezcan y se complementen, con las EFI orientadas a las juventudes y las Unidades Laborales destinadas a las personas adultas.
El planteo también incorpora las dificultades que atraviesa actualmente el sector de la discapacidad. UnTER advierte sobre las demoras en las partidas presupuestarias destinadas al pago de prestaciones, las interrupciones de tratamientos y servicios y las dificultades que enfrentan las organizaciones sociales y comunitarias que sostienen espacios de acompañamiento.
Para el gremio, esas condiciones deben ser consideradas al momento de modificar las estructuras de Educación Especial. Por eso, sostiene que cualquier transformación debe estar acompañada por políticas públicas que garanticen derechos, escuelas y espacios de formación sostenidos por el Estado y condiciones laborales dignas para quienes trabajan en educación.
La posición de UNTER apunta así a un aspecto que excede la organización interna de las escuelas: qué alternativas educativas y formativas existen para las personas con discapacidad después de completar su escolaridad secundaria. Desde esa perspectiva, el sindicato plantea que el derecho a la educación, a la formación profesional, a la participación social y al desarrollo de la autonomía debe sostenerse durante todas las etapas de la vida.
14 septiembre 2026
Gremiales