"No estamos cobrando una pileta o una habitación, sino grandes construcciones que tributaban como baldíos"

El titular de la Agencia de Recaudación defendió el proceso de regularización catastral y aseguró que las liquidaciones buscan corregir situaciones de inequidad tributaria

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La decisión de avanzar con las liquidaciones retroactivas a propietarios que no declararon construcciones generó consultas entre contribuyentes, especialmente sobre qué tipo de obras quedaron alcanzadas por la medida. Frente a ese escenario, el director ejecutivo de la Agencia de Recaudación Tributaria de Río Negro, Alejandro Palmieri, aclaró que el operativo no apunta a pequeñas ampliaciones domiciliarias, sino a inmuebles de gran magnitud que durante años tributaron como terrenos baldíos.

El funcionario explicó que el objetivo del proceso es corregir situaciones de inequidad tributaria, luego de la etapa voluntaria del Plan de Regularización Catastral 2025. Palmieri sostuvo que existe una idea equivocada respecto del alcance de las intimaciones y descartó que puedan verse afectados quienes construyeron una pileta, ampliaron un baño o agregaron una habitación a su vivienda.

"Nadie que agregó una pileta o agrandó el baño espere estar incluido en esta facturación retroactiva", afirmó y explicó que los casos alcanzados corresponden a edificios completos, complejos de departamentos, emprendimientos habitacionales y grandes empresas que figuraban catastralmente como baldíos pese a contar con importantes superficies construidas.

Como ejemplo, señaló que entre los inmuebles detectados existen construcciones de hasta 5.600 metros cuadrados, mientras que el promedio supera los 220 metros cuadrados por parcela. También indicó que el relevamiento permitió identificar cerca de 1,2 millones de metros cuadrados edificados que no estaban incorporados al catastro provincial.

El titular de la Agencia remarcó además que el universo alcanzado representa apenas algo más del 1% de los inmuebles registrados en Río Negro, por lo que descartó que se trate de una medida generalizada.

"Esto tiene que ver con un criterio de equidad. Un vecino pagaba correctamente por su casa o su negocio, mientras otros inmuebles con construcciones muy importantes seguían tributando como baldíos", sostuvo.

Palmieri recordó que antes de aplicar las liquidaciones el organismo notificó a los propietarios involucrados y mantuvo durante ocho meses un régimen de regularización voluntaria que permitía declarar las mejoras sin sanciones ni cobros retroactivos. Solo quienes no aprovecharon esa instancia quedaron alcanzados por la actual facturación.

Finalmente, afirmó que con esta etapa concluye el proceso de actualización de los llamados "falsos baldíos", una tarea que, según indicó, permitirá contar con una base catastral más ajustada a la realidad y que cada inmueble tribute de acuerdo con sus características reales.

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