Diez días de soledad

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El Coronavirus está logrando escenarios inéditos y claramente bienvenidos en Río Negro y en la Argentina. La unificación detrás de un solo objetivo en los planos político y social.
Río Negro, como la Argentina, tiene números que no generan pánico, pero sí una alerta permanente. Esta semana se sumaron varios privados para acondicionar sus salas y hasta se piensa en la contratación de hoteles para aislar allí casos leves y que no requieran internación hospitalaria. La línea que baja Nación en ese sentido es pensar el peor escenario.

No obstante, también se contabilizó el primer fallecido, un médico de 59 años de Cipolletti, que estaba internado en Neuquén desde hacía ya un par de semanas.

La gobernadora Carreras se mantuvo en Viedma y en los últimos dos días salió de la cuarentena para cumplir actividades oficiales y estuvo en el hospital Zatti y en el comando de Emergencias 911. Una presencia simbólica, pero necesaria por estos días para el aliento que necesitan los trabajadores esenciales.

También se confirmó que el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, contrajo el Covid-19 durante un viaje que hizo a Italia durante la primera quincena de marzo, cuando todavía no existía el aislamiento obligatorio, pero ya se recomendaba quedarse en casa. Viajó igual con su familia y volvió con síntomas de Coronavirus, que se confirmó que tiene. Para colmo el diario Página 12 el jueves aseguró en una nota que el jefe comunal no respetó el aislamiento al decir que después de llegar de Italia pasó por una casa que tiene en Buenos Aires y recién desde allí fue en auto hasta El Bolsón y que incluso allí fue visto. Nada que fuera ni confirmado ni desmentido por Pogliano ni sus funcionarios.

La contraposición a Pogliano es Miguel Jara, el intendente de Pomona. El lunes tomó la decisión de no dejar entrar a nadie más al pueblo. Sucede que un mayorista que hay allí generaba mucha afluencia de gente de otras localidades del Valle Medio y complicaba las medidas de prevención. Jara dejó un solo acceso en el que entran unos pocos. “Si acá toda la gente está respetando la cuarentena en sus casas no podemos permitir que haya otra gente de afuera dando vueltas por el pueblo”, explicó.

En Viedma el intendente sigue activo, el viernes anunció un plan que ofrece asistencia social a gente de bajos recursos y que por la pandemia no pueden salir a ganarse el pan del día.
Mientras tanto las fuerzas de seguridad mantienen un amplio y rígido control que llevó a detener a más de 700 personas en la primera semana de aislamiento social preventivo y obligatorio.

A nivel nacional las medidas son bien recibidas por la gente, que lo catapultó a Alberto Fernández a niveles récord de imagen positiva, pero también en el exterior son valoradas las decisiones adoptadas por el Gobierno para frenar la pandemia.

La respuesta del gobierno frente al coronavirus mejoró notablemente su imagen. Lejos del 48% de votos que obtuvo en diciembre, casi un 80% aprueba hoy su gestión y la imagen positiva del presidente Alberto Fernández alcanza al 93,8%.
La imagen del Gobierno es superada por la del presidente Alberto Fernández que trepa hasta el 93,8%. A nivel etario la percepción positiva sobre Fernández tiene su pico en los mayores de 60. Dentro de la población de riesgo acumula un 97,5 por ciento de aprobación.

En la provincia, las medidas tomadas en consonancia casi todas con las anunciadas por la Nación, perfilan todavía una buena imagen del Gobierno y su conductora. La oposición, consecuente con las posturas hechas públicas, se mantiene alejada de emitir críticas que pudiera entorpecer el clima de solidaridad y no grieta, que se ha dado en prácticamente todos los estamentos. Hasta los más combativos han dejado la ironía y la confrontación. Quizás por eso sorprendió la actitud, poco afín a esta consigna, que tuvo el ex gobernador Alberto Wererilneck esta semana.

El Senador nacional, utilizando su cuenta de Twitter y como si fuera un extraño entre quienes gobiernan hoy la provincia, propuso, en un tono de "maestro ciruela", implementar el uso de la telemedicina en todos los sectores: "No es una cuestión económica sino de gestión", afirmó, más con tono de crítica que de colaboración, amparado en la informalidad que dan las redes sociales.

Una de las incógnitas que se plantea hoy el mundo entero es si las consecuencias del  aislamiento social, producto de la pandemia del coronavirus, nos hará mejores seres humanos al final de la recta. La expectativa está puesta en la transformación de la sociedad y un cambio positivo en las relaciones personales y con el medio ambiente. Se verá si esos valores pueden ganarle a las miserias y debilidades humanas. Por ahora, sólo resta esperar, han pasado diez días de soledad para los argentinos.  

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