Tras las declaraciones del gobernador Alberto Weretilneck sobre la vinculación polÃtica de la Iglesia a la oposición a la planta de energÃa termonuclear, varias fueron los actores que salieron a cuestionar las manifestaciones del mandatario provincial, y defender la organización.
El Sindicato de Trabajadores Judiciales de RÃo Negro calificó de "legÃtima" la iniciativa popular en relación a la instalación de la central nuclear.
Según Weretilneck, las asambleas llevadas a cabo en la Catedral forman parte de una "cuestión polÃtica liderada por la Iglesia casi sin participación ciudadana".
"Exigimos al Gobierno de Rio Negro reflexione sobre su intransigente postura, manifestada en desdichadas declaraciones públicas y anhelamos pueda dejar de lado la ceguera institucional con la que desarrolla este conflicto", dijeron desde Sitrajur.
"Solo basta ver la masividad de las asambleas, las cuales además de ser multitudinarias, contienen al más amplio espectro social con un denominador común: Miles de ciudadanos exigen ser escuchados", expresaron en un comunicado.
Agregan: "Hoy no existe familia rionegrina, organización sindical, ni central de trabajadores que no debata sobre el tema. Los trabajadores rechazan firmemente la imposición arbitraria e inconsulta de una planta nuclear, pero sobre todo cuestionan el temerario nivel de improvisación del gobierno, no solo por los riesgos propios de la energÃa nuclear sino sobre todo por la falta de infraestructura y controles en toda la provincia".
1 julio 2026
Viedma