El deterioro de las rutas nacionales 22, 151 y 23 empuja a Río Negro a una definición inédita: asumir la operación y el mantenimiento de esos corredores durante los próximos 20 años, aun cuando sigan bajo jurisdicción nacional. La discusión ya está en marcha y alcanza a algunos de los tramos con mayor tránsito y cantidad de accidentes de la provincia.
Tras una reunión entre Alberto Weretilneck y el ministro del Interior, Diego Santilli, el Gobierno provincial comenzó a negociar con Nación el alcance de esa transferencia. El mandatario rionegrino explicó en una entrevista con la emisora LU19 que la propuesta nacional contempla que las provincias se hagan cargo de las rutas nacionales sin que dejen de pertenecer al Estado nacional.
“No tenemos más opción”, planteó Weretilneck al describir el estado de las rutas. Señaló que hace más de veinte años distintos gobiernos nacionales no dieron una solución definitiva y consideró que la situación no se modificará en el corto plazo. “La Nación no lo resolvió antes, no lo está resolviendo y hay que pensar que esto va a seguir así”, sostuvo.
Uno de los puntos centrales de la negociación pasa por definir qué tramos quedarían bajo responsabilidad provincial. En el caso de la Ruta 22, la discusión abarca desde el puente de Río Colorado hasta Zapala. También se analiza qué ocurrirá con la Ruta 151, especialmente entre Cipolletti y Catriel, donde el gobernador describió un panorama de fuerte deterioro.
“Si uno mira la 151 desde la rotonda de Cipolletti hasta Catriel, es una ruta devastada y necesita millones y millones de pesos de inversión”, afirmó. A eso se suma el estado de distintos sectores de la Ruta 22, como el tramo entre Cipolletti y el puente 83, la zona de Roca y Cervantes, y la rotonda de Choele Choel, donde existen contratos firmados por Nación con empresas que no avanzaron con las obras.
La provincia también busca determinar qué ocurrirá con esos contratos vigentes y de qué manera Nación aportará financiamiento. Según explicó Weretilneck, la discusión incluye la posibilidad de acceder a fondos multilaterales o créditos que permitan sostener las inversiones necesarias. “La provincia no está en condiciones de invertir sola en las rutas nacionales porque es una escala de obra mucho mayor”, remarcó.
En ese sentido, el gobernador comparó la situación con las obras que actualmente ejecuta Vialidad Rionegrina, entre ellas la Ruta Campo Grande, la Ruta 69, la obra sobre la Ruta 68 entre Menuco y el Alto Valle, el acceso a San Javier, el camino a Punta Colorada y la rotonda sobre calle Perón en Cipolletti. Sin embargo, advirtió que intervenir sobre corredores nacionales implica un volumen de recursos y de trabajos muy superior.
El diagnóstico oficial también está atravesado por el impacto cotidiano del mal estado de las rutas. Weretilneck vinculó la falta de mantenimiento con la cantidad de siniestros viales y con las demoras que se registran todos los días en el Alto Valle. “Hay familias que pierden la vida todas las semanas. Y el tiempo que se pierde para ir de Cipolletti a Neuquén o de Cinco Saltos a Neuquén es un escándalo”, señaló.
Mientras la Provincia avanza en la negociación, todavía no hay una definición sobre cuáles serán las condiciones concretas de la transferencia. El Gobierno rionegrino busca precisar qué rutas recibirá, qué obras inconclusas quedarán a su cargo y de qué manera Nación acompañará financieramente una decisión que, admiten, implica asumir uno de los mayores desafíos de infraestructura de los últimos años.
15 abril 2026
Río Negro