La falta de políticas públicas para acompañar a las economías regionales y agregar valor a la producción volvió a la palestra hoy, desde el interior de Río Negro. En distintas zonas productivas del Valle Medio, Valle Inferior y la región atlántica advierten que, pese al crecimiento de algunos cultivos, gran parte del procesamiento y del empleo asociado se termina radicando fuera de la provincia.
El intendente de General Conesa, Héctor Mario Leineker, cuestionó el funcionamiento actual del ente de desarrollo regional y señaló que el organismo dejó de operar tras las modificaciones legales impulsadas durante la gestión de la exgobernadora Arabela Carreras. Según afirmó, desde entonces no volvió a convocarse al directorio ni se renovaron autoridades.
“El Ente de Desarrollo no funcionó nunca más. Ni siquiera hemos tenido reuniones de directorio”, sostuvo el jefe comunal al referirse a la situación del organismo que, según recordó, fue creado para impulsar proyectos productivos en la región.
Leineker también cuestionó la falta de acompañamiento del Ministerio de Producción de Río Negro en el desarrollo de políticas que permitan sostener las economías regionales. A su entender, la caída de la producción en distintos sectores se viene registrando desde hace décadas y requiere una estrategia provincial que involucre a los municipios.
Entre los ejemplos mencionó la cadena productiva de la cebolla, una de las principales actividades de la región. Si bien reconoció que el sector mantiene un fuerte volumen exportador, señaló que gran parte del valor agregado se genera fuera del territorio provincial.
Según explicó, una porción importante de la producción que se genera en el Valle Inferior, Valle Medio y Conesa se traslada a otras provincias para su procesamiento. “La gran mayoría se va a Mendoza o al norte para empacarse”, indicó, al remarcar que el proceso de empaque implica generación de empleo y movimiento económico que actualmente se concentra en otras regiones.
El intendente sostuvo que esa situación podría revertirse con incentivos que promuevan la radicación de más galpones de empaque en la zona. De acuerdo a su planteo, si el proceso de clasificación y empaque se realizara localmente, la región requeriría una mayor infraestructura y podría incorporar más mano de obra.
También mencionó gestiones impulsadas desde el municipio para mejorar la logística de exportación. Entre ellas recordó la instalación de una sede del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria en la localidad y la creación de una oficina aduanera que permite realizar trámites vinculados al comercio exterior dentro de la propia región.
Según explicó, antes de esas gestiones los productores debían trasladarse a Pedro Luro para realizar controles sanitarios y trámites vinculados a la exportación. La instalación de esas dependencias en Conesa permitió simplificar ese circuito administrativo.
El intendente también señaló que el desarrollo productivo enfrenta limitaciones vinculadas a infraestructura y financiamiento. En ese sentido mencionó el estado de rutas provinciales que atraviesan la zona productiva del valle de Conesa y la necesidad de inversiones para ampliar la capacidad del matadero local.
“Estamos al tope de la faena y no podemos seguir creciendo porque hace falta una inversión importante”, indicó al referirse al establecimiento que actualmente cuenta con habilitación de tránsito provincial.
Para Lineker, el desafío central pasa por definir una estrategia que permita aprovechar el potencial productivo del valle y generar mayor valor agregado en la región. Según planteó, el crecimiento de cultivos como la cebolla muestra la capacidad productiva del sector privado, pero sin políticas que acompañen ese desarrollo una parte importante del impacto económico continúa trasladándose a otras provincias.

9 marzo 2026
Municipios