El operativo fue encabezado por el fiscal Juan Pedro Puntel, con el acompañamiento del Gabinete de Criminalística, la sección canes y efectivos de otras dependencias de la zona, con el acompañamiento de dos testigos.
El primero destino fue sobre el mediodía en Cipolletti al 350 de Las Grutas. Allí poseen la casa principal al frente, donde viven, y departamentos al fondo para el alquiler turístico.
El otro dispositivo fue en el edificio de una distribuidora de cigarrillos ubicado en el acceso al balneario, que también les pertenece, y donde el muchacho trabajaba.
“No encontraron nada de nada”, destacó Fernando, el papá, quien por primera vez cuestionó el desarrollo de la investigación por la falta de avances.
Según le explicó a este medio, la medida tuvo por objeto la búsqueda de indicios u otros elementos que aporten datos para lograr ubicarlo.
Entre las diligencias efectuadas revisaron todas las habitaciones de la vivienda y los departamentos con un perro entrenado en odorología. Este ejercicio involucra la sospecha de un cuerpo enterrado. Consciente de eso, el hombre destacó que no le produjo ninguna inquietud, y resaltó que firmaron un acta en la que se precisa el nulo resultado.
“No tenemos nada que esconder”, aclaró.
Redil consideró que, al no lograr avances en la causa, Puntel resolvió comenzar la pesquisa de cero, y la requisa de la casa fue el punto de partida.
Anticipó que luego repetirán los rastrillajes en la zona rural, desde donde apareció la camioneta en que se movilizó por última vez Rodrigo y dejó a la vera de la ruta que conduce a Conesa, a pocos kilómetros de la rotonda de ingreso a San Antonio.
Esperan contar con el aporte de helicópteros, ya pedidos por el fiscal, agregó el padre.
Recorrerán el sector de campos aledaño al sitio donde encontraron el rodado, la tarde-noche del viernes 31 de julio y, como ya se hizo, incluirán el bajo del Gualicho y la enigmática “cueva del diablo”, donde por varios días se puso en el foco de atención.
Disconformes con el desarrollo de la investigación
San Antonio Oeste. El desarrollo impuesto a la investigación orientada a encontrar a Rodrigo fue cuestionado por primera vez por su padre.
Dijo que se hizo mal “de entrada”, y mencionó que los errores se cometieron desde el momento en que el joven concurrió ese viernes, alrededor de las 19, a la comisaría 29 en estado de crisis.
“Fue a pedir ayuda, pero dicen que tienen un protocolo que cumplir y no lo atendieron. Lo tendrían que haber retenido y llamarnos a nosotros, su familia”, lamentó.
Redil sostuvo que “escuchaba voces” que le indicaban que lo tenía que agredirlo a él.
Sin embargo dijo que lo dejaron salir supuestamente para fumarse un cigarrillo, y no lo vieron más. Desde ahí permanece desaparecido.
El otro error cometido por la policía fue cuando encontraron la camioneta que el chico condujo por ultima vez. (foto). “No resguardaron el lugar, no lo cercaron, caminó mucha gente, policías y civiles”, cuestionó.
Advirtió que la policía “no está preparada” para estos casos, y que además carecen de recursos.
“Cuando pedí que hicieran alguna pericia me dicen que tienen que venir de Viedma pero que no tienen combustible”, aseguró.
FUENTE: El mallín

20 enero 2026
Judiciales