El presidente de Tren Patagónico sobre la estación O’Connor: “No se está desmantelando, se está reformando”

Roberto López explicó a La Palabra que el retiro de las chapas forma parte de trabajos para recuperar las antiguas viviendas ferroviarias y acondicionarlas para el personal. Vecinos habían advertido sobre movimientos en el lugar y el temor por el futuro de las construcciones

Comentar

Las tareas que se realizan actualmente en la histórica estación Vicealmirante O’Connor forman parte de un proceso de recuperación de las antiguas instalaciones para el personal que trabaja en la zona y no de un desmantelamiento del complejo ferroviario. Así lo explicó a La Palabra el presidente de Tren Patagónico, Roberto López, consultado por este medio luego de la información publicada sobre el retiro de partes de los techos de las viviendas.

La consulta a López surgió a partir de los movimientos registrados en el lugar y de la preocupación expresada por Mónica Guerra, vecina de O’Connor, quien había advertido sobre el retiro de las chapas y sobre versiones que circulaban en la zona respecto de un posible desmantelamiento de las construcciones. “No se está desmantelando, se está reformando para el personal que trabaja día a día en la zona”, explicó el titular de Tren Patagónico al precisar el objetivo de la intervención.

Según detalló, las chapas fueron retiradas debido al estado de los techos y a las filtraciones que presentaban las viviendas. “Se le sacaron las chapas porque se llovía”, señaló López, quien indicó que la intervención busca solucionar ese problema y avanzar con la recuperación de las instalaciones.

A los trabajos sobre los techos se sumó además la instalación del servicio de gas. “Se le colocó el gas y se están realizando refacciones para recuperarla”, afirmó el presidente de la empresa ferroviaria. La explicación oficial aporta precisiones sobre una intervención que había generado interrogantes entre quienes viven o frecuentan O’Connor. La advertencia de Guerra había surgido a partir de movimientos concretos observados en el lugar y de información que circulaba entre los vecinos respecto del posible destino de las construcciones.

La vecina había señalado que una cuadrilla estaba retirando las chapas de las antiguas viviendas y había planteado su preocupación por la posibilidad de que las construcciones fueran desarmadas. Su planteo también estaba relacionado con el deterioro que presenta parte del complejo y con el antecedente de otras estaciones ferroviarias de la región que terminaron prácticamente en ruinas.


LEER TAMBIÉN

Alerta por el desmantelamiento de la histórica estación O’Connor 


El lugar conserva además un valor histórico y familiar para quienes viven en la zona. Guerra había contado que su marido nació en la estación y pasó allí parte de su infancia, mientras que su suegro vivió prácticamente toda su vida en el sector y durante años fue el único habitante de una de las viviendas.

Las construcciones fueron realizadas con durmientes de madera y forman parte de los últimos testimonios materiales de la presencia ferroviaria en ese sector. Aunque actualmente O’Connor no funciona como estación de pasajeros, las instalaciones continúan teniendo utilidad para el personal ferroviario que desarrolla tareas en la zona.

Precisamente por ese valor histórico, el futuro del lugar también forma parte de una discusión institucional. En la Legislatura de Río Negro existe un proyecto para declarar a la estación como sitio de interés histórico, una iniciativa que busca reconocer la importancia de las construcciones y su vínculo con la historia ferroviaria regional. La iniciativa legislativa incorpora una dimensión patrimonial a una discusión que, hasta ahora, estuvo marcada principalmente por el estado de conservación de las viviendas y por el uso que tienen actualmente. La eventual declaración como sitio de interés histórico podría sumar un nuevo elemento a la hora de definir futuras intervenciones sobre el complejo.

En este escenario, la explicación de Tren Patagónico permite precisar el destino de las obras observadas. El retiro de las chapas, según explicó López, respondió al deterioro de los techos y a las filtraciones de agua, mientras que la colocación del gas y las demás tareas tienen como objetivo recuperar las instalaciones para quienes trabajan diariamente en la zona.

Por el momento, la empresa sostiene que no existe un proceso de desmantelamiento, sino una intervención destinada a recuperar las antiguas viviendas ferroviarias. Al mismo tiempo, continúa planteada la necesidad de compatibilizar las obras de mantenimiento y uso con la preservación de las características históricas de O’Connor.

Tambin te puede interesar...