La creciente presencia de celulares y dispositivos digitales en la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes abrió una discusión sobre sus efectos en la socialización, el aprendizaje y la construcción de vínculos. En ese marco, la legisladora rionegrina Roberta Scavo planteó la necesidad de repensar la relación que las nuevas generaciones mantienen con la tecnología y sostuvo que el desafío pasa por encontrar un equilibrio entre conectividad e interacción humana.
Durante una exposición realizada en la Legislatura de Río Negro, la representante de la Coalición Cívica ARI - Cambiemos sostuvo que la discusión no debe centrarse en prohibir el uso de la tecnología, sino en establecer criterios para su utilización. “Estamos convencidos de que el apagón no es la solución. No se trata de prohibir, pero sí de poner límites”, expresó.
Scavo señaló que uno de los interrogantes que deben plantearse las comunidades educativas es si la conexión permanente resulta necesaria en todos los ámbitos y momentos. En ese sentido, remarcó que el entorno escolar requiere priorizar las instancias de aprendizaje y el intercambio presencial entre estudiantes por sobre la disponibilidad constante de herramientas digitales.
La legisladora también vinculó esta problemática con la necesidad de fortalecer otros espacios de desarrollo personal y social. Según indicó, actividades vinculadas a la cultura, el deporte y la convivencia cotidiana pueden contribuir a generar alternativas frente al tiempo de exposición a las pantallas.
Otro de los aspectos sobre los que llamó la atención fue el efecto que el uso intensivo de dispositivos puede tener sobre las relaciones sociales. Scavo afirmó que, en muchos casos, los teléfonos móviles terminan ocupando un lugar central en la vida de adolescentes y jóvenes, condicionando la forma en que se vinculan con otras personas.
En esa línea, hizo referencia a situaciones observadas en establecimientos educativos donde, durante los recreos, gran parte de las y los estudiantes permanece concentrada en sus celulares en lugar de interactuar con sus pares. Para la legisladora, este fenómeno refleja cambios profundos en las formas de socialización de las nuevas generaciones.
La parlamentaria también cuestionó la influencia de las redes sociales en la construcción de percepciones sobre la realidad. Según planteó, las plataformas digitales suelen mostrar versiones parciales o construidas de la vida cotidiana, generando comparaciones permanentes y expectativas difíciles de contrastar con la experiencia real.
Además, advirtió sobre las consecuencias que la inmediatez y la hiperconectividad pueden tener en el desarrollo del pensamiento crítico. En su exposición sostuvo que cada vez existe menos tolerancia a la espera, la incertidumbre, el aburrimiento o la soledad, elementos que consideró parte de los procesos de crecimiento y aprendizaje.
Finalmente, Scavo planteó que la relación actual con la tecnología no debe entenderse como una condición inmodificable. “El modo de vivir actual, con ansiedades, adicciones, algoritmos o soledad, nos parece una especie de clima natural como si siempre hubiese sido así. Y no. Se hizo así y, si se hizo, se puede rehacer, repensar y rediseñar”, afirmó.
La legisladora concluyó que resulta necesario avanzar en un debate sobre el uso responsable de los dispositivos móviles, poniendo especial atención en los tiempos de utilización y en los efectos que las tecnologías pueden tener sobre la vida social, educativa y emocional de adolescentes y jóvenes.
17 junio 2026
Río Negro