La muerte de Gladys Castaños, reconocida deportista de Viedma, se confirmó este martes y generó una inmediata repercusión en la comunidad y en particular en el ámbito deportivo local, donde su evolución había sido seguida de cerca durante las últimas semanas.
El fallecimiento se produjo como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, luego de un cuadro clínico complejo que se había iniciado a mediados de enero y que derivó en una internación prolongada.
El proceso de deterioro de su salud comenzó el 15 de enero, cuando ingresó a la Clínica Viedma con síntomas vinculados a un cuadro gastrointestinal, que incluyó dolores abdominales intensos y diarrea. Si bien no hubo una confirmación oficial sobre el origen, las evaluaciones médicas apuntaban a una posible infección bacteriana.

Durante varias semanas su estado se mantuvo delicado, hasta que pasada la segunda quincena de febrero presentó una leve mejoría que permitió su derivación. En ese contexto, el 23 de febrero fue trasladada al hospital Artémides Zatti, donde continuó internada bajo seguimiento intensivo.
Sin embargo, su cuadro volvió a agravarse con compromiso de órganos vitales, entre ellos los riñones y el sistema neurológico, en un contexto de defensas bajas que dificultó la respuesta al tratamiento. Permaneció en estado crítico hasta el desenlace de esta jornada.
Castaños contaba con una extensa trayectoria en el fisicoculturismo, disciplina en la que había iniciado su carrera en 2005. Con el paso de los años logró títulos a nivel nacional y continental, y alcanzó uno de sus principales logros en 2019 al consagrarse campeona mundial en Francia. Luego vinieron otros desafíos y llegó a ser tres veces consecutivas campeona mundial de Fitness en el marco del Word Phisyque Federation (WPF)

En paralelo a su carrera deportiva, se desempeñaba desde el año 2012 en la Policía de Río Negro, donde desarrollaba tareas vinculadas a la actividad física, combinando su formación profesional con el entrenamiento y la preparación.

Además, estaba al frente de su propio gimnasio en Viedma, que se había consolidado como uno de los espacios más elegidos de la ciudad. Si bien en los últimos años había incorporado propuestas específicas para personas mayores, la convocatoria del lugar abarcaba a públicos diversos.

Su fallecimiento generó expresiones de pesar en instituciones deportivas, fuerzas de seguridad y distintos ámbitos de la ciudad, donde su figura tenía presencia tanto por su carrera como por su vínculo cotidiano con la comunidad.
23 marzo 2026
Viedma