La renuncia de Marcela Ávila a la presidencia del Instituto Provincial del Seguro de Salud (IPROSS) abrió una nueva etapa de cuestionamientos sobre el funcionamiento de la obra social de las y los trabajadores del Estado rionegrino, con críticas centradas en la gestión, las prioridades presupuestarias y el rol del Poder Ejecutivo provincial.
El legislador Luciano Delgado Sempé, integrante del bloque Vamos con Todos, consideró que la salida de Ávila se inscribe en una serie de advertencias y reclamos que venía realizando desde hace más de un año sobre el desempeño del organismo. En ese marco, el parlamentario recordó que había presentado planteos ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) sin que, a su entender, se produjeran modificaciones en la conducción del IPROSS.
Desde la mirada expresada por el legislador, la obra social habría dejado de cumplir adecuadamente su función principal de garantizar el acceso a la salud de quienes realizan aportes mensuales. Entre los puntos señalados, mencionó demoras en autorizaciones, dificultades en la cobertura y situaciones que afectan especialmente a pacientes con tratamientos de alta complejidad, como los oncológicos, para quienes los tiempos de respuesta resultan determinantes.
Delgado Sempé también puso el foco en decisiones administrativas y financieras adoptadas durante la gestión saliente. En particular, cuestionó la inversión destinada a la construcción de un nuevo edificio institucional, al considerar que ese gasto se produjo en un contexto de reclamos por deficiencias en las prestaciones médicas y farmacológicas para las personas afiliadas.
Otro de los ejes planteados por el legislador fue la existencia de diferencias en el acceso a la cobertura dentro del propio sistema, al advertir que no todas las y los afiliados reciben el mismo trato ni las mismas respuestas por parte del IPROSS. En ese sentido, vinculó esa situación con la conducción política del organismo y con la responsabilidad del Ejecutivo provincial en el sostenimiento de la gestión.
Finalmente sostuvo que la renuncia de la presidenta del IPROSS no debería interpretarse como un hecho aislado, sino como una instancia que habilita una revisión más amplia del funcionamiento del organismo. En esa línea, Delgado Sempé planteó la necesidad de cambios en la conducción y de un esquema de control que priorice el derecho a la salud de trabajadoras y trabajadores estatales, con criterios de transparencia y equidad.

9 enero 2026
Río Negro