30 años defendiendo los derechos de las personas privadas de libertad

Nota de opinión

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Desde la publicación del decreto que creaba el cargo de procurador penitenciario en 1993, hasta la sanción de la Ley N°25.875 en 2003 que otorgaba al organismo plena autonomía del Ministerio de Justicia y del Poder Ejecutivo, el trabajo de la PPN fue arduo y constante.

A pesar de que, según la Ley, el único derecho que pierde una persona detenida es el derecho a la libertad ambulatoria, la realidad es completamente distinta. En los contextos de encierro se ejercen prácticas ilegales que van desde la tortura y los malos tratos, la falta de atención médica, deficiente alimentación, malas condiciones edilicias, y distintos tipos de violencias que van en contra del objetivo del cumplimiento de la pena: la resocialización o reinserción social.

A lo largo de estos 30 años, los equipos de la PPN han recorrido todas las cárceles federales del país, las unidades que alojan presos/as federales y los centros de detención no penitenciarios como comisarías y alcaidías. También se han denunciado las malas condiciones de detención, agresiones, amenazas y hechos de violencia por parte de agentes del SPF.

Con motivo de poder abordar cada una de las problemáticas carcelarias se crearon equipos de trabajo específicos, un Centro de Denuncias para recibir reclamos, y delegaciones regionales para acercar al organismo a la sociedad en todo el país. Se presentaron publicaciones con información de calidad sobre la realidad carcelaria, se elevaron proyectos de Ley ante el Congreso, y se realizaron miles de monitoreos y entrevistas a personas privadas de libertad en toda la Argentina.

El objetivo no es únicamente el trabajo nacional, sino también el regional. La PPN es un organismo de vanguardia en el mundo con 30 años de trayectoria. Por eso, desde hace más de una década, también se ocupa y preocupa por difundir su labor y compartir las experiencias para que otras instituciones y organismos puedan empezar a ejercer la defensa de los derechos de las personas encarceladas.

Este año sufrimos la pérdida del Dr. Mugnolo, titular del organismo y una de las personas que lideró la línea de trabajo y el diseño de su funcionamiento.

Conmemoramos 30 años de existencia que no estuvieron exentos de obstáculos. Sin embargo, gracias al trabajo de cada uno de los y las integrantes del organismo, se construyó un camino que es ejemplo en la región.

Agradecemos a quienes nos han acompañado en este trayecto, y a quienes se seguirán sumando.

 

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