El intendente de Viedma, Marcos Castro, encabezó un encuentro con representantes de las juntas vecinales de la ciudad en el que se repasaron las demandas de los barrios y el vínculo de trabajo con el Municipio. Durante la jornada, el jefe comunal reconoció que todavía son mayores las necesidades pendientes que las obras realizadas y puso el foco en los desafíos que persisten en materia de infraestructura.
La actividad se realizó en las instalaciones del Centro de Atención Municipal (CAMU), como parte de la reprogramación del encuentro previsto originalmente por el Día del Vecinalista, que se conmemora en agosto. Participaron representantes de la mayoría de las juntas vecinales de Viedma, junto con Castro y su gabinete.
Durante la jornada se presentó un video con un resumen de las inversiones realizadas durante la actual gestión municipal. El informe incluyó obras de infraestructura en edificios municipales, actividades deportivas y culturales y el programa “Manos que Trabajan”, con una inversión acumulada que, de acuerdo con lo informado durante el encuentro, ronda los $500 millones.
El vínculo con los barrios
El subsecretario de Gobierno y Juntas Vecinales, Matías Fuentes Finocchiaro, destacó la importancia del vínculo cotidiano entre las organizaciones barriales y el Municipio para canalizar los reclamos de la comunidad.
El funcionario planteó que ese vínculo debe sostenerse sobre una distribución de responsabilidades: el Municipio aportando herramientas, recursos, planificación y capacidad de gestión; las juntas vecinales, el conocimiento de las necesidades de cada sector; y los vecinos como protagonistas de las transformaciones en sus barrios. Fuentes Finocchiaro señaló que el objetivo es que el vecinalismo se consolide como una herramienta para intervenir en las políticas públicas de Viedma y atender las demandas que surgen desde cada sector de la ciudad.

Durante su intervención, Castro destacó la estructura institucional que tiene Viedma en materia de participación vecinal. Afirmó que la Carta Orgánica municipal y la Constitución Provincial respaldan la participación ciudadana a través de las juntas vecinales. Pero el intendente también hizo un reconocimiento sobre las dificultades que todavía atraviesa la ciudad. “Soy consciente de que es mucho más lo que tenemos pendiente que lo que hemos hecho”, afirmó.
A partir de esa mirada, Castro diferenció dos tipos de necesidades vinculadas con las juntas vecinales: por un lado, las cuestiones relacionadas con la gestión cotidiana de los barrios y, por otro, la necesidad de contar con espacios físicos propios para desarrollar sus actividades.
La situación de las sedes aparece como una de las demandas históricas planteadas durante el encuentro. Entre los casos mencionados estuvo el del barrio Don Bosco, cuya junta vecinal fue constituida en 1994 y, después de 32 años, todavía no cuenta con un edificio propio.
También se mencionó la situación del barrio Mitre, cuya junta funciona actualmente en instalaciones del Centro de Jubilados, mientras que los barrios Norte, 30 de Marzo, 22 de Abril y Piedrabuena presentan diferentes situaciones vinculadas con la disponibilidad y las condiciones de sus espacios físicos.
Desde el Ejecutivo municipal señalaron que la intención es sostener un ámbito de escucha, participación y planificación conjunta con las juntas vecinales, incorporando el conocimiento que tienen quienes trabajan cotidianamente en cada barrio. Castro sostuvo que cuando Municipio, juntas vecinales y vecinos se sientan a trabajar sobre una misma mesa, se generan las condiciones para avanzar sobre las transformaciones que requiere la ciudad.
27 septiembre 2026
Viedma