Gran cantidad de ese elemento brotaba de un orificio en una de las veredas, a la vista de todos quienes pasaban por el lugar, pese a lo cual no se había hecho presente -hasta este mediodía- la empresa ABSA.
Seguramente es otra consecuencia del estado en que se encuentran las obsoletas cañerías que corren subterráneamente por la ciudad, que tienen varias décadas de antigüedad.

4 febrero 2026
Patagones