La caída del consumo de carne vacuna, que en el primer semestre del año alcanzó el 11% respecto del mismo período del año anterior, abrió un fuerte debate sobre la situación del sector. En ese contexto, el empresario de la carne y ex diputado nacional Alberto Samid sostuvo que el problema de fondo no es únicamente la menor capacidad de compra de la población, sino la pérdida sostenida de cabezas de ganado, un fenómeno que —afirmó— compromete el futuro de la actividad.
Samid fue categórico: "El problema no es la caída del consumo de carne. El problema es que nos estamos quedando sin vacas", y explicó que la suba constante de los precios responde justamente a la menor disponibilidad de hacienda.
Detalló que "hoy el precio del ganado es el más caro de toda América. Tenemos la carne más cara que Brasil, Uruguay y Paraguay porque nos estamos quedando sin vacas", una situación que atribuyó a la pérdida de más de diez millones de cabezas en las últimas dos décadas.
Para dimensionar el retroceso, comparó la evolución argentina con la de Brasil. Recordó que décadas atrás ambos países tenían rodeos similares, pero señaló que "Brasil dejó de matar hembras durante un año y medio y hoy pasó de 70 millones a 240 millones de cabezas, mientras nosotros de tener 65 millones hoy tenemos menos de 50".
En una entrevista concedida al programa Raíz Informativa, que conduce Pedro Caram agregó que "todos los años perdemos 500.000 cabezas. Al haber menos hacienda, la mercadería vale mucho más y por eso cae el consumo", aunque insistió en que "el problema no es el consumo sino que cada vez tenemos menos vacas".
El empresario advirtió que, si no se modifica el rumbo, el país puede atravesar una situación inédita. "Fuimos el principal exportador del mundo de carne y, si seguimos perdiendo 500.000 cabezas por año, vamos a terminar siendo el principal importador", alertó.
Como principal medida para revertir el escenario, reclamó prohibir la faena de hembras. "Tenemos que hacer exactamente lo que hizo Brasil con nosotros: dejar de matar las hembras. Una vaca puede dar entre diez y doce terneros durante su vida y acá las estamos matando sin haber parido una sola vez", sostuvo.
Samid también cuestionó la política de exportaciones vigente y consideró que la ausencia de regulaciones agrava el problema. "Antes había cupos de exportación. Hoy se puede vender todo lo que uno quiera. Hay cosas donde no controlar es malo y este es un caso, porque nos vamos a quedar sin vacas", afirmó.
En otro tramo de la entrevista denunció una práctica que, indicó, acelera la reducción del rodeo nacional. Explicó que muchos productores envían a faena vacas preñadas porque pesan más y se venden por kilo. "Usted va a los frigoríficos que exportan vacas para China y va a ver una enorme cantidad de terneros a punto de nacer. Es un crimen y tendría que estar prohibido", expresó.
Consultado sobre la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades que enfrentan muchas familias para comprar carne vacuna, Samid reconoció que el precio se volvió inaccesible para gran parte de la población, aunque volvió a insistir en el origen del problema. "La carne está cara porque nos estamos quedando sin vacas. Si tuviéramos la hacienda que deberíamos tener, el precio sería la mitad", aseguró.
Respecto del crecimiento del consumo de pollo y cerdo, admitió que responde al menor costo de esos productos. "La gente que no puede comprar carne vacuna consume cerdo y pollo porque tienen un valor mucho menor", aunque cuestionó la comercialización del pollo al señalar que "usted compra un pollo, lo pone en la heladera y al otro día está lleno de agua. Está pagando agua, además de piel y huesos".
Finalmente, el empresario reconoció que recuperar el stock ganadero llevará tiempo, pero insistió en que la decisión debe tomarse de inmediato. "La ganadería no es como fabricar tornillos. Lleva tiempo porque la gestación dura nueve meses. Pero justamente por eso hay que empezar ahora", afirmó.
Y concluyó con una advertencia: "Lo primero que hay que hacer es cortar la pérdida de 500.000 cabezas por año. Si seguimos igual, cada vez habrá menos hacienda y la carne será cada vez más cara."
21 julio 2026
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