Un hombre pidió un préstamo
de 50 mil dólares a devolver en cuotas. Cuando llegó el momento de pagar,
vendió su departamento y generó una situación de insolvencia. El prestamista
inició un juicio en Cipolletti, logró probar la maniobra y un fallo civil anuló
la operación de compraventa. De esta manera, el inmueble servirá como garantía
de la deuda.
En un primer momento, el
prestamista y el deudor transitaron un proceso ejecutivo. El hombre que prestó
los 50 mil dólares tuvo una primera sentencia a su favor, aunque no pudo cobrar
porque la otra parte no tenía dinero ni propiedades.
El día que pretendió hacer
el embargo, descubrió que el departamento colocado en garantía del crédito
había salido del patrimonio del deudor. A poco de indagar advirtió que estaba a
nombre de su madre.
Entonces inició un segundo
proceso judicial para conseguir la nulidad de esa venta por tratarse de un
“acto simulado”.
El Código Civil y Comercial
de la Nación distingue la simulación lícita de la simulación ilícita, esta
segunda se utiliza para perjudicar o engañar a terceros.
Las pericias que se hicieron
durante el proceso demostraron que hubo una “apariencia negocial de
compraventa”, que se ocultó la intención real con el objetivo de extraer el
bien del patrimonio del deudor para evitar que sea alcanzado por su acreedor.
Sobre la base de esas
pruebas se hizo lugar a la demanda y se declaró nulo por simulación el acto de
compraventa y la escritura traslativa de dominio.
Hubo una apelación pero el
tribunal terminó confirmando el fallo de primera instancia. Con esta
resolución, el acreedor tendrá la posibilidad de cobrarse la deuda inicial de
50 mil dólares.

1 enero 2026
Río Negro