El Tren Patagónico volvió a partir desde Viedma rumbo a San Carlos de Bariloche con pasajeros de distintos puntos del país y de Uruguay, atraídos por la posibilidad de atravesar la Patagonia en ferrocarril. La salida reunió historias personales, expectativas por los paisajes y viajeros que eligieron el recorrido como una forma diferente de conocer Río Negro.
La formación salió de la capital provincial a las 17 y tuvo una parada en San Antonio Oeste, donde se sumaron más pasajeros antes de continuar hacia la cordillera. El servicio ofrece distintas modalidades, entre ellas Pullman, camarote, coche comedor y traslado de vehículos.
Entre quienes iniciaron el viaje en Viedma hubo visitantes de Tucumán, Córdoba y Montevideo, con planes que van desde descubrir la meseta patagónica hasta reencontrarse con lugares que ya habían recorrido años atrás.
Desde Tucumán, rumbo a la cordillera
Adriana y Graciela llegaron desde Tucumán junto a su amiga Rosita. Antes de subir al tren, habían recorrido Viedma y Carmen de Patagones: “Nos vinimos a conocer Viedma, Carmen de Patagones y ahora vamos hacia Bariloche”, contó Adriana, que espera disfrutar especialmente de los paisajes durante el trayecto. Graciela destacó la posibilidad de atravesar la región desde la costa atlántica hasta la cordillera y alentó a otros viajeros a conocer distintos destinos del país. “Que se animen y conozcan la Argentina, nuestro país”, recomendó.

Un matrimonio uruguayo con historia ferroviaria
Marcelo Rodríguez y Cristina Lampariello llegaron desde Montevideo para repetir la experiencia del Tren Patagónico y recorrer otros lugares de la región. En esta oportunidad, también trasladaron su camioneta en la formación. El viaje tiene un significado especial para la pareja: en 2010 se casaron a bordo de un tren turístico de Uruguay. “Somos un matrimonio, uno de los pocos que se casaron en un tren”, recordó Marcelo.
Además de reencontrarse con el recorrido patagónico, el pasajero esperaba conocer por primera vez el vagón cine. La pareja también destacó las opciones de servicio, como el camarote y el coche comedor. Cristina, que ya había viajado anteriormente, alentó a quienes todavía no conocen la propuesta a aprovechar la experiencia. “Que no se lo pierda, que hay que aprovechar”, expresó.
Un viaje que llegó como premio
Claudia y su hijo Francesco Bianco viajaron desde Córdoba después de que el joven ganara los pasajes en una feria de turismo realizada en esa provincia. Francesco tenía especial interés en conocer la meseta y los paisajes naturales que acompañan el recorrido. Su madre, en tanto, destacó la posibilidad de observar la diversidad de ambientes de la región, desde el mar hasta la montaña, con la meseta en el medio.
“Tenemos lugares muy bellos y muy buenos para promocionar a través de este Tren Patagónico”, sostuvo Claudia, quien valoró el servicio como una oportunidad para mostrar los atractivos de la Patagonia a quienes llegan desde otras provincias.

El trabajo detrás de cada salida
En la estación de Viedma, Alberto Rivero, guardatren a cargo de la formación 363, supervisó los preparativos para la partida. Explicó que algunos pasajeros iniciaban el recorrido en la capital provincial y que otros se incorporarían en San Antonio Oeste.
Rivero destacó el interés que despierta el servicio entre visitantes de distintos lugares y expresó su satisfacción por recibir pasajeros extranjeros. “Como buen ferroviario, me enorgullece mucho tener gente de otros países que nos ha visitado”, señaló.
También remarcó la importancia de brindar una buena atención durante el recorrido. “Tratamos de que todo sea un buen servicio y que la gente que nos visita de afuera se lleve una buena visión de lo que es el servicio del Tren Patagónico”, afirmó.
8 octubre 2026
Río Negro