Basly Gin, el sabor viedmense que busca llegar a lo más alto

El emprendimiento nació hace tres años como un proyecto entre amigos y hoy transita la instancia de semifinales de un programa impulsado por Banco Patagonia y Fundación Nobleza Obliga

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Un emprendimiento nacido en Viedma a partir de la curiosidad y las ganas de crear un producto propio logró avanzar hasta las semifinales de un programa que reconoce y acompaña a emprendedores de todo el país. Se trata de Basly Gin, un proyecto familiar que comenzó hace tres años y que hoy busca dar un nuevo paso en su desarrollo.

La iniciativa es encabezada por Rafael, quien comenzó a experimentar con la elaboración de gin durante el auge que tuvo esta bebida en los últimos años. Lo que inicialmente fue una investigación personal y un hobby se transformó, con capacitación y formación, en un proyecto que lleva su apellido y que comparte con sus hijos Gonzalo y Julieta.

Rafael contó que se acercó al programa Emprendedores y Emprendedoras de Banco Patagonia, una iniciativa que lleva 11 años y que cuenta con el acompañamiento y financiamiento de Fundación Nobleza Obliga. La propuesta apunta a brindar herramientas de capacitación y profesionalización para que los emprendimientos puedan fortalecer sus proyectos.

Todo surge como un proyecto, un emprendimiento chiquito, y ahora puede crecer mucho más”, explicó Rafael al referirse al significado de haber llegado a la instancia de semifinales. Para el emprendedor, la posibilidad de recibir herramientas para potenciar el proyecto representa una oportunidad para darle una nueva dimensión a una iniciativa que comenzó de manera artesanal.

Basly Gin tiene además un componente familiar y local que Rafael destaca especialmente. El producto lleva su apellido y, detrás de cada botella, hay una historia de creación compartida con sus hijos. “Más allá de ser una bebida, lleva mi apellido, cuenta una historia”, expresó durante la entrevista.

El emprendimiento también se desarrolló dentro del marco de las habilitaciones correspondientes. Rafael explicó que el proceso incluyó los requisitos vinculados con la elaboración de productos destinados al consumo, entre ellos el curso de manipulación de alimentos y los análisis de laboratorio necesarios.

En ese sentido, destacó el acompañamiento que reciben los pequeños emprendimientos por parte del Municipio de Viedma, especialmente a través de las herramientas destinadas a facilitar la regularización de los proyectos. Para Rafael, contar con las habilitaciones permite que los productores puedan comercializar sus elaboraciones de manera formal y llegar a distintos comercios.

La capacidad de producción todavía es acotada y está directamente vinculada con el equipamiento disponible. Actualmente, Basly Gin cuenta con un alambique de arrastre a vapor y recientemente pudo incorporar otro equipo de mayor capacidad, adquirido con esfuerzo propio, que se encuentra próximo a comenzar a funcionar.

Con el equipamiento actual, Rafael estima una producción de entre 10 y 15 botellas por destilación. La incorporación del nuevo destilador permitirá, de acuerdo con sus cálculos, duplicar la capacidad de elaboración y ampliar el volumen disponible para la comercialización.

La habilitación también abrió nuevas posibilidades para el emprendimiento, ya que permitió que el gin pueda llegar a distintos comercios del ejido de Viedma. Para Rafael, que el producto pueda permanecer y circular en el mercado local es uno de los aspectos centrales del proyecto.

Basly Gin cuenta actualmente con seis variedades, con perfiles diferentes y una característica que Rafael destaca: un sabor suave que permite utilizarlo como base para distintas preparaciones. El emprendedor explicó que la elaboración también puede incorporarse a diferentes tragos y combinaciones, una tarea en la que tiene un papel importante el trabajo de los bartenders.

El avance en el concurso representa ahora otro desafío para el emprendimiento viedmense. Lo que empezó hace aproximadamente tres años, entre amigos y como una experiencia para aprender a elaborar gin, llegó a una instancia en la que el proyecto puede acceder a nuevas herramientas para crecer y profesionalizarse.

Rafael reconoció que llegar a las semifinales le genera “mucha felicidad” y remarcó el valor de que una iniciativa pequeña pueda encontrar acompañamiento para potenciarse. En su mirada, Basly Gin dejó de ser solamente un hobby para convertirse en un proyecto familiar y productivo con identidad viedmense.

El objetivo inmediato estará puesto en continuar avanzando en el programa y aprovechar las herramientas de capacitación que ofrece la propuesta de Banco Patagonia y Fundación Nobleza Obliga. Mientras tanto, el emprendimiento busca aumentar su capacidad de producción y consolidar la presencia de un gin elaborado en Viedma dentro del circuito comercial local.

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