La Fundación Amigos del Árbol y la Tierra lamentó y repudió
enérgicamente la tala y remoción de ejemplares de distintas especies arbóreas
(palmeras, eucaliptus, otros) ocurrida en el predio de la Terminal de Ómnibus
de Viedma, con motivo de la ampliación de sus instalaciones. Informaron que
talaron alrededor de 20 ejemplares y estaba previsto que saquen otros 20 del
lugar.
Enterados de lo que allí estaba sucediendo, el día 9 de
junio de 2022, se hicieron presentes en el lugar integrantes de la Fundación
para tomar conocimiento de la situación, tratar de entablar diálogo con los
responsables a cargo de la obra/ proyecto y evaluar posibles medidas a favor de
la preservación de los ejemplares aún en pie.
“De acuerdo a datos de la propia empresa constructora,
habían sido talados y removidos unos 20 ejemplares. El proyecto original
implicaba, además, la tala y remoción de otra cantidad similar (15/20
ejemplares más). La intervención a tiempo de dichos integrantes logró consensuar,
de palabra, con autoridades que responden a la Municipalidad de Viedma (a cargo
del proyecto) las modificaciones al mismo o acciones pertinentes que
posibilitaron la conservación de los ejemplares restantes”, informaron desde la
Fundación Amigos del Árbol.
“Acordamos que la misma Fundación hará el seguimiento de la
ejecución del proyecto y será la encargada de controlar que lo consensuado se
cumpla. De no ser así, evaluará las acciones legales a seguir ante tal
incumplimiento y lo informará a la Ciudadanía, conforme es su función en pro de
la defensa de nuestro patrimonio ambiental”.
“La Fundación Amigos del Árbol y la Tierra no se opone a
proyectos de desarrollo, sino que en su estructura e ideales que defiende, no
concibe que esos proyectos, aún hoy y teniendo en cuenta la gran crisis
socio-ambiental que la humanidad atraviesa, ni siquiera tengan en cuenta el
arbolado ya existente. Han sido varias las ocasiones pasadas en las cuales ha
sido necesario intervenir ante acciones de este tipo, las cuales se han tornado
recurrentes, dejando en claro el desprecio que las gestiones municipales y
provinciales han tenido y siguen teniendo con uno de los bienes comunes más
importantes que permiten nuestra existencia: los árboles”, sentenciaron.
“De más está decir que los árboles son imprescindibles para
la vida en nuestro planeta. Entre tantos otros beneficios que otorgan,
purifican el aire que los seres vivimos respiramos, transformando el dióxido de
carbono en oxígeno. El arbolado público debe ser una prioridad de cualquier
gestión Municipal/ Provincial, considerando a la misma como infraestructura de
salud de la población a la que representa. Lo que se invierta en árboles, se
recupera con creces en múltiples beneficios socio-ambientales. En general, son
conceptos ignorados y menospreciados justamente por las mismas personas que
deberían trabajar en pos de su consolidación. Pero también, a la vez, creemos
que debe ser la misma ciudadanía quien exija que esto se cumpla y luche por lo
que es de todos y le pertenece, no sólo a las generaciones actuales, sino,
fundamentalmente, a las generaciones por venir”.
“En este caso en particular de la Terminal de Ómnibus de
Viedma, creemos que existía (y aún existe) el espacio suficiente sin
forestación para la concreción del proyecto de ampliación sin necesidad de
proceder a la tala/extracción de ejemplares”.
“A la vez, también creemos en otras opciones que podrían
evaluarse, como su incorporación total o parcial a los edificios, dársenas o
estacionamiento proyectado, o incluso su trasplante mediante métodos adecuados.
Opciones a la simple tala y remoción existen, si existe la predisposición a
hacerlo”.
“Los árboles que allí existían (y los que aún permanecen el pie) se desarrollaron en un suelo pobre, enfrentando un clima adverso, con escaso riego, y tardaron décadas en alcanzar ese tamaño. El destino de ellos no puede quedar en manos de gente que no conciba que su preservación es importante, y que no incluya a la ciudadanía en decisiones trascendentales para la vida en sociedad, en equilibrio con la naturaleza. Está en todos y cada uno de nosotros el compromiso de hacer ver a la sociedad y a sus funcionarios que el progreso no implica un forzoso detrimento del medio-ambiente, y es nuestra obligación luchar para que esto cambie finalmente de una vez y para siempre”.

12 enero 2026
Viedma