El subsecretario de Turismo del Municipio de Viedma, Sergio Rodriguez aseguró que la voluntad política del gobierno que conduce Pedro Pesatti “es recuperar el catamarán” que ayer sufrió el ingreso de agua debido a la sudestada que se registró en la zona y el estado de deterioro en el que se encuentra.
El funcionario explicó que “cuando sube la marea le entra agua al casco porque tiene algunas perforaciones. Se empezó a levantar la proa, contábamos con la colaboración de Tren Patagónico para apoyarlo sobre durmientes para que superara la línea de marea pero la operación se frustró”.
“El trabajo estaba a mitad de hacer, vino esta sudestada y pasó lo que pasó”, dijo Rodríguez.
Además, adelantó que luego de mantener contacto con el área de Obras Públicas, se prevé “conseguir postes de luz y con unas motoniveladoras o palas tirarlo hacia atrás sin que sufra más daño el casco, para sacarlo más arriba para que no lo afecte la marea. No se lo puede tirar como un carrito porque se sale de escuadra y el daño puede ser mucho mayor”.
Rodriguez relató que la embarcación se encuentra en ese lugar -en la costa de Patagones- debido a que empezó a entrar agua al casco luego de un episodio en el que navegaba y su parte inferior rozó un banco de arena.
“El capitán detectó que había agua en uno de los compartimentos de los pontones, por lo que lo pusimos en ese terreno de Prefectura que era el único lugar posible. No puede navegar porque tiene un pontón averiado. Los pontones están corroídos, se ve el óxido de la chapa del casco que tiene 40 años y hay que conseguir los recursos para repararlo”, afirmó.
En cuanto a los motivos del daño en el pontón dijo que “charlando con gente que navega el río, es común que se rocen bancos de arena, pero eso no debería perforar el casco si estuviera bien, al menos lo que dicen los especialistas. Quizá ese roce aceleró el proceso al estar la chapa en tal mal estado”.
Insistió en que “la voluntad del gobierno municipal es recuperarlo y que vuelva a navegar, el presupuesto que tenemos hasta ahora, consultando a astilleros de Mar del Plata, Madryn o Puerto Belgrano para dejar el casco impecable, es de entre 5 y 6 millones de pesos y después queda arreglar la cubierta”.
Dijo que el costo “se justifica” porque “es el único barco que tenemos para ofrecer excursiones en el principal recursos turístico que es el río. Es un barco emblemático, muy querido y muy noble para navegar en el río. Hablar de comprar un catamarán nuevo es como pensar en ir a Marte, por eso sí se justifica. Un catamarán nuevo sale una fortuna, estoy convencido de que hay que arreglar el catamarán, y hoy la decisión política es recuperarlo”.
En cuanto a las responsabilidades por el estado actual del barco dijo que en su rol está ocupándose del tema desde junio cuando le tocó hacerse cargo “por ser un servicio turístico. No tenía la bola de cristal de saber que iba a pasar esto. Es un barco que si funciona bien, con gastronomía y excursiones a Viedma le suma y mucho. El tema de las responsabilidades habrá que evaluarlo más adelante. No creo que haya un culpable, fue un desgaste que se fue produciendo que nadie advirtió. El estado del casco corroído no es un proceso de un año atrás”, concluyó.

2 enero 2026
Viedma