Paniceres: “Todavía no hay clima electoral en Río Negro”

El consultor político analizó el escenario provincial, el desgaste del oficialismo y la disputa por el voto libertario. También advirtió que la gestión de las rutas nacionales puede convertirse en un costo político y consideró que Viedma tiene un peso estratégico para Juntos Somos Río Negro

Comentar

La distancia entre las preocupaciones cotidianas de la ciudadanía y las discusiones de la dirigencia marca, por ahora, el escenario político de Río Negro. El consultor Rodolfo Paniceres, licenciado en Ciencias Políticas y especialista en Comunicación y Marketing Político, sostuvo que todavía no se consolidó un clima electoral en la provincia y que los principales dirigentes tienen dificultades para superar los 30 puntos de intención de voto.

“Entre lo que le pasa a la gente y lo que hace la política, yo creo que eso es lo primero”, expresó durante una entrevista, en la que señaló que incluso en Bariloche hay personas que desconocen que la elección de convencionales prevista para noviembre es obligatoria. Para Paniceres, esa situación refleja la distancia entre las prioridades de la ciudadanía y los tiempos de la política.

El consultor identificó al gobernador Alberto Weretilneck, a la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, y al diputado nacional y ex intendente de Cipolletti Aníbal Tortoriello como las tres figuras centrales de distintos espacios políticos. Sin embargo, advirtió que ninguno tiene hoy un nivel de intención de voto que permita hablar de una ventaja consolidada.


El mapa de los principales dirigentes

Paniceres describió un escenario en el que cada dirigente tiene fortalezas territoriales específicas. Weretilneck conserva un diferencial en localidades pequeñas y parajes poblados, además de una presencia en algunas ciudades intermedias. Tortoriello tiene su principal base en  Cipolletti, mientras que Soria mantiene en General Roca el núcleo de su construcción política.

Sobre el peronismo, advirtió que la imagen pública de María Emilia Soria no se traduce necesariamente en una conducción homogénea del partido. “Hacia afuera, el PJ y María Soria son una cosa; hacia adentro, no son la misma cosa”, afirmó, al señalar que todavía existen sectores internos que no terminan de alinearse detrás de una estrategia común.

También mencionó a dirigentes que pueden incidir en el equilibrio de sus propios espacios, como Enzo Fullone, Juan Martín y Gustavo Gennuso. Para el consultor, aunque algunos tengan menor intención de voto que las principales figuras, sus decisiones pueden modificar el resultado de una elección.

En ese marco, consideró que el oficialismo provincial enfrenta un desgaste acumulado por los años de gestión. “El gobierno es Weretilneck”, resumió, al plantear que la centralidad del gobernador constituye tanto una fortaleza como una dificultad: la gestión queda asociada directamente a su figura y los problemas de gobierno también impactan sobre ella.


Tortoriello y el peso de La Libertad Avanza

Uno de los interrogantes centrales pasa por el lugar que ocupará Aníbal Tortoriello en la próxima contienda y por la posibilidad de que compita integrado a La Libertad Avanza o por fuera de ese espacio.

Paniceres lo definió como un “candidato franquicia”, en referencia a su capacidad para reunir votos sin depender necesariamente de una estructura partidaria propia. No obstante, sostuvo que su competitividad aumentaría si se integrara al espacio libertario.

El consultor estimó que Tortoriello podría ubicarse entre los 26 y 28 puntos de intención de voto si compite con La Libertad Avanza, mientras que por fuera de ese espacio rondaría entre los 16 y 17 puntos. Aclaró que la definición sobre una eventual alianza todavía no estaba resuelta y que podía extenderse hasta el cierre de listas.

La posibilidad de que el espacio libertario presente más de una candidatura también forma parte de la incertidumbre. Para Paniceres, la configuración final dependerá de las negociaciones políticas y de las decisiones que se adopten en las instancias previas a la presentación de candidaturas.


Bariloche no define por sí sola la elección provincial

Consultado sobre el impacto de la elección de convencionales de Bariloche en el escenario rionegrino, Paniceres distinguió entre las consecuencias para las estructuras partidarias y el comportamiento de la ciudadanía.

“Impacta a nivel político. Societalmente tiene cero impacto, te diría, en la ciudadanía barilochense”, afirmó. A su entender, la mayoría de los votantes evalúa cuestiones concretas de la gestión municipal antes que las consecuencias que un resultado pueda tener en la interna de otros espacios. Por eso, consideró que una derrota del intendente Walter Cortés no determinaría necesariamente el desempeño de otros dirigentes, mientras que una victoria podría fortalecerlo internamente. También señaló que el nivel de participación será importante para evaluar la representatividad de los resultados.

El consultor estimó que la competencia se concentraría principalmente entre el peronismo, La Libertad Avanza y la alianza que impulsa a Cortés junto con sectores del PRO y otros espacios. Su argumento es que esas fuerzas cuentan con mayor capacidad territorial para movilizar votantes.


Las rutas, una prueba para el Gobierno provincial

Paniceres consideró que el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 a la órbita provincial puede convertirse en un desafío político para Weretilneck. A su entender, presentar la decisión como un logro generó expectativas de soluciones rápidas que ahora deberán traducirse en respuestas concretas. “El gran problema de ese hecho es haberlo vendido como un éxito y no como un lastre”, sostuvo.

El consultor vinculó esa expectativa con las dificultades cotidianas de quienes utilizan las rutas para trasladarse y trabajar, especialmente en el Alto Valle, donde miles de rionegrinos viajan diariamente hacia Neuquén. También advirtió que las lluvias y las condiciones climáticas pueden complicar las reparaciones, incluso si existen recursos disponibles.

En ese escenario, planteó que el Gobierno provincial deberá acelerar las intervenciones urgentes y mostrar resultados para evitar que el respaldo inicial a la decisión se transforme en un costo político.

Sobre la relación entre el gobierno rionegrino y la administración nacional, Paniceres señaló que la percepción varía de acuerdo con la identidad política de cada sector. Mientras algunos votantes consideran que Weretilneck es aliado del oficialismo nacional, otros lo ven como opositor o independiente. Por eso, evaluó que el Gobierno provincial sigue siendo juzgado principalmente por sus responsabilidades directas, como educación, salud y seguridad, y no tanto por la política macroeconómica nacional.


Roca pierde volumen electoral y Viedma aparece como un territorio estratégico

En General Roca, Paniceres consideró que el espacio de María Emilia Soria conserva su condición de principal fuerza, aunque con una base electoral más reducida que en elecciones anteriores. Señaló que el peronismo mantiene una primera minoría, pero ya no supera el 50% de los votos como ocurría en otros comicios. Atribuyó parte de esa modificación al crecimiento de La Libertad Avanza, que disputa una porción del electorado que antes se inclinaba por el peronismo.

En Viedma, en cambio, describió una disputa más pareja entre Juntos Somos Río Negro y el peronismo, con una presencia libertaria que también compite por sectores del electorado. Aunque la capital tiene un peso electoral menor que Bariloche, Cipolletti y Roca, el consultor consideró que puede ofrecer una diferencia relevante para el oficialismo. “Yo haría campaña oficialista en Viedma más que en Bariloche”, planteó, al argumentar que el esfuerzo necesario para conseguir una diferencia favorable podría ser menor en la capital rionegrina.

También destacó una particularidad del voto estatal en Viedma: aunque una parte de ese electorado está vinculada al empleo público, no necesariamente se traduce en respaldo al oficialismo provincial. Según su análisis, La Libertad Avanza logra captar votantes entre trabajadores estatales, incluidos sectores policiales, en parte por el rechazo a la política y por una mirada asociada con la meritocracia.

Consultado sobre el peso de los compañeros de fórmula, Paniceres sostuvo que el anuncio de un candidato a vicegobernador no suele modificar de inmediato la intención de voto. “El anuncio suma cero”, resumió, al considerar que la ciudadanía todavía no está concentrada en esa definición.

Sin embargo, distinguió entre el impacto público del anuncio y la función política que puede cumplir una figura dentro de una fórmula. En algunos casos, explicó, el compañero puede aportar votos; en otros, su principal aporte consiste en ordenar sectores internos, tender puentes y facilitar acuerdos.

Sobre el calendario electoral provincial, planteó dos escenarios vinculados con la negociación salarial docente. Si la paritaria estuviera cerrada, consideró posible que los comicios se realizaran en marzo. Si continuara abierta, estimó que la votación podría trasladarse a fines de abril o principios de mayo.

Su proyección ubicó la elección entre el 15 de abril y el 15 de mayo, aunque aclaró que la fecha dependerá de cómo evolucione la negociación docente y de las decisiones que adopte el Gobierno provincial.

El análisis de Paniceres describe un escenario abierto, con un oficialismo que enfrenta desgaste, un peronismo que necesita consolidar su cohesión interna y un espacio libertario que puede modificar la distribución de votos.


Foto gentileza Diario Río Negro

También te puede interesar...