Una familia de
Cipolletti vio frustradas sus vacaciones luego de que un perro
vagabundo atacara al niño de tres años. Sucedió en el complejo
turístico Marina Cero de Las Grutas. La sentencia del fuero Civil
condenó al consorcio de propietarios y a la administración como
responsables de garantizar la seguridad de las personas que concurren
de manera temporaria.
Mientras la
mamá y el papá se acomodaban en el departamento, el niño fue a
jugar a la parte interna del complejo. Los progenitores lo observaban
a través de una ventana y fue en esas circunstancias que advirtieron
el ataque de un perro muy parecido a un Rottweiler.
Rápidamente,
asistieron al niño y lo liberaron de la mandíbula del can.
Entonces, lo llevaron a la sala de primeros auxilios de Las Grutas
con profundos cortes en la cara y en la cabeza.
Se determinó
que presentaba heridas cortantes en la frente, en el cuero cabelludo
lateral izquierdo y en el párpado superior izquierdo, y en el sector
ciliar también del lado izquierdo, que requerían sutura. Todas esas
intervenciones le dejaron al niño varias cicatrices en su rostro.
El animal
nunca fue encontrado. La familia interpuso una demanda en el fuero
Civil de Cipolletti y el fallo de primera instancia condenó al
consorcio, a la administración y a la aseguradora a pagar una suma
de dinero en concepto de daño moral y daño emergente por el
tratamiento psicológico. La sentencia no está firme porque puede
ser apelada.
La sentencia condenó al consorcio de copropietarios porque el ataque ocurrió en un espacio común del complejo. Y también a la administración por la omisión de los propios actos y/o medidas que debieron adoptar sus directivos, representantes y/o dependientes en el ejercicio de su función cuya inobservancia tuvo adecuada relación causal con los daños causados.

1 enero 2026
Río Negro