“Es difícil de saber si bajo la cantidad de perros callejeros. Las castraciones son un pilar importantísimo, al que hay que sumarle la tenencia responsable y la sanidad. La tenencia responsable y las castraciones son programas a largo plazo. Hay que hacer otras acciones de fiscalización y control”, afirmó.
Aseguró que “rabia canina no hay, sí existe por murciélagos, que puede ser transmitida a perros y generar un foco. En la provincia de Buenos Aires hubo un fallecimiento y otro caso que se logró evitar la muerte”.
A partir del trabajo que se lleva adelante, se obtendrán los datos de la persona que recibe una mordedura y del animal mordedor cuando haya sido identificado. Tanto en el hospital como en los centros de salud se recibirá la persona que fue mordida, luego se aplicarán las medidas de profilaxis (prevención) post exposición, se informará al Servicio Nacional de Vigilancia de la Salud –SISA (SNVE)) y se otorgará un certificado médico que constatará la lesión para que el usuario o usuaria lo presente en las unidades policiales para formalizar la denuncia del caso.
Además, en el hospital y en los CAPS hay cartelería para que las personas que sufran una mordedura se comuniquen con URESA. Desde allí, junto al Área de Zoonosis Municipal, se buscará hacer el seguimiento del animal mordedor, a partir de registro y observación antirrábica y aplicando las vacunas correspondientes en las mascotas.
En mayo de 2021 el Ministerio de Salud de la Nación declaró una ‘alerta epidemiológica’ a partir de un caso de rabia humana variante murciélago, registrado en la Provincia de Buenos Aires. Entre los años 2013 y 2020 se registraron en nuestro país 31 casos de rabia variante canina (en las provincias de Jujuy, Salta, Chaco y Formosa) y por variante murciélago en la provincia de Córdoba. Desde entonces se vienen implementando estrategias en todas las provincias para fortalecer la cobertura de vacunación antirrábica en caninos y felinos; reforzar la vigilancia de rabia animal y la vigilancia epidemiológica de accidentes potencialmente rábicos.
El último caso de rabia registrado en la Argentina corresponde a un felino. Fue detectado a principios de mayo de 2023 en San Jorge, provincia de Buenos Aires. La importancia de la rabia para la Salud Pública radica en la alta tasa de letalidad (muertes) que presenta la enfermedad, por lo tanto, este trabajo coordinado se propone prevenir y controlar los focos de rabia animal y todas las consecuencias que las mordidas acarrean (lesiones de piel, y consecuencias psicológicas).
Por otro lado, Ávila informó que se trabaja en un programa de control de hidatidosis en los parajes. Se trata de una enfermedad que se transmite de la oveja al perro y luego al hombre. “Se hacen ecografías para detectar quistes hidatídicos tempranamente”, sostuvo.
En cuanto a la triquinosis dijo que “la semana pasada el Ministerio de Salud de Nación pidió a las provincias que se trabaje en la prevención y determinó la tercera semana de mayo como la semana de concientización sobre esa enfermedad”.
“La única forma de prevenir la triquinosis es hacer un examen postmortem del cerdo o jabalí. Se pide que se analice al animal antes de hacer el embutido para evitar el consumo de carne contaminada por el parásito. Es un análisis económico y es la forma de prevenir la enfermedad mediante la toma de una muestra de 100 gramos de diafragma que se trae a nuestro laboratorio -ubicado en inmediaciones de la terminal de ómnibus junto al Profarse-”, explicó el médico veterinario.

2 enero 2026
Río Negro