Los diputados nacionales de Juntos Somos Río Negro presentaron
un proyecto de ley de reconocimiento jurídico de la propiedad comunitaria de la
tierra para pueblos originarios, que incorpora a las provincias en la discusión
de los conflictos, y resuelve el vacío legal que genera decisiones centralistas
arbitrarias, y deriva en situaciones de ilegalidad y violencia.
“Las provincias, en donde están estas tierras en
conflicto, son las convidadas de piedra. Las decisiones las toman en oficinas
en Buenos Aires despreciando la realidad del territorio y los habitantes. Y ese
es uno de los graves errores que corrige este proyecto”, expresó Agustín
Domingo, autor de la iniciativa que acompaña su compañero de bancada Luis Di
Giácomo.
La iniciativa propone corregir el vacío legal que dejan
las leyes vigentes, a través de “Foros de Propiedad Comunitaria Indígena” para
todos los casos de reconocimiento de los derechos y reclamos de las
comunidades,
Esos foros serán integrados por dos representantes de la
provincia y uno del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), y encabezarán
un proceso jurídico para evaluar la demanda de propiedad ancestral, las pruebas
presentadas y escuchar las objeciones planteadas en audiencias orales y
públicas de libre acceso.
Al término del proceso el foro decidirá ajustándose a la
Constitución Nacional (que reconoce la preexistencia de las comunidades y su
derecho a la tierra), las leyes vigentes y la norma respectiva de la Convención
Internacional de Derechos Humanos (CIDH) a la que adhiere Argentina.
“Quienes vivimos en Río Negro conocemos perfectamente el
drama de la violencia y las reivindicaciones ilegales, pero también la
convivencia pacífica con numerosas comunidades originarias que son dueñas del
territorio que ocupan ancestralmente”, dijo.
Señaló que desde el retorno de la democracia el país
intenta resolver el tema sin éxito, mediante la legislación nacional -incluso
en la Constitución Nacional- y con distintas medidas de los gobiernos.
Además del avance federalista, Domingo destacó que el
proyecto está basado en el debido proceso, que no se respeta en los casos más
resonantes de los conflictos en Río Negro y en otras provincias, y en la
participación ciudadana.

16 enero 2026
Río Negro