Una condena de 8 años y medio de prisión fue solicitada hace instantes para el pastor evangélico Ramón Alejo Insaurralde quien hoy reconoció haber abusado de su nieta Mariana Vidal Insaurralde en reiteradas oportunidades mientras ella quedaba a su cuidado entre los 2 y los 14 años de edad.
A modo de evitar el riesgo de fuga y a pedido de la querella y la fiscalía, con acuerdo de la defensa, el Juez Bustamante le ordenó al imputado fijar domicilio dentro del ejido municipal de Viedma y quedará en prisión preventiva domiciliaria con custodia policial permanente hasta tanto se homologue o no el acuerdo alcanzado en el marco de un juicio abreviado, situación que debe resolverse en un plazo no mayor de tres días.
La pena de 8 años y medio de prisión efectiva, contempla que sea unificada con una pena anterior del 18 de agosto de 2017 de un año por abuso sexual simple en perjuicio de una niña de 12 años que era vecina del hombre.
Además se solicitó que el imputado de 78 años asuma el costo de las accesorias legales y costas del proceso.
El Juez y las partes remarcaron que la instancia de juicio abreviado se acordó en interés de la víctima y en menor medida en base al arrepentimiento del acusado.
La fiscalía, representada por Pedro Puntel, solicitó que como "medida cautelar, fije domicilio el cual quedará con custodia policial hasta que la condena quede efectiva, prisión domiciliaria efectiva, hasta que se le pueda colocar un dispositivo de control electrónico". Además la defensa planteó como "pauta de conducta que cumpla con la prisión en un lugar que no haya menores".
El pedido de prisión preventiva se funda en el posible riesgo de fuga, ya que desde hace un año Insaurralde se encuentra domiciliado en la localidad de Santos Lugares en la provincia de Buenos Aires.
En la audiencia se enumeraron hechos puntuales en los que el hombre abusó en su domicilio de la menor y otros hechos que se dieron cuando el imputado llevaba a la pequeña a la escuela.
La calificación legal del hecho es la de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la condición de ascendente y responsable de la guarda de la víctima.
Producto de estos abusos desde su niñez a la adultez la víctima padece de ataques de ansiedad, amnesia, repetidas infecciones urinarias e incontinencia, que se refleja en constantes malestares corporales y psicológicos, situaciones que fueron certificadas por profesionales y peritos judiciales, y que guardaría directa relación con los hechos sufridos.
La defensa del pastor fue ejercida por el abogado Mariano Gestoso, mientras que Insaurralde se limitó a aceptar su responsabilidad en los hechos tal como fueron enumerados por la fiscalía y la querella y la condena solicitada.
Al término de la audiencia la víctima estalló en llanto y abrazo a su abogada, Julia Mosquera, situación a la que luego se sumaron sus padres, familiares, amigos y otras víctimas que oportunamente había denunciado al sujeto, pero en causas que fueron considerada prescriptas por el paso del tiempo y la calificación.

29 diciembre 2025
Judiciales