Una joven madre de tres hijos que llegó a la ciudad desde Bariloche escapando de una situación de violencia de género que ocupó y reacondicionó una casa que se encontraba abandonada en el barrio 22 de Abril fue procesada por la Justicia luego que el presunto titular del inmueble la denunciara por usurpación.
Estefania es una mujer de 23 años, con hijos de 8, 6 y un año, cuya ex pareja está preso y habitualmente la sometía a ella y sus hijos a situaciones de violencia, por lo que decidió vender todas sus pertenencias y mudarse a Viedma.
Sin trabajo y sin recursos para pagar un alquiler ubicó una vivienda abandonada del Barrio 22 de Abril, que no tenía ventanas y estaba con sus puertas abiertas. Con la ayuda de vecinos la limpió y refaccionó para hacerla habitable para ella y sus hijos.
Allí reside junto a sus tres hijos, con los que se sostiene gracias a la asignaciones familiares y a trabajos por hora que realiza, mientras a la par cursa la carrera de Enfermería en la Universidad Nacional del Comahue con el sueño de obtener un título que le permita un trabajo estable y mejor remunerado.
Sus planes chocaron contra la realidad cuando el presunto titular del inmueble se presentó en el lugar para reclamarle que se retire. Ante su negativa radicó la denuncia judicial por usurpación, por lo que hoy debió presentarse en los Tribunales de Viedma en el marco de una causa penal.
"La ocupe porque no tenía donde vivir con mis hijos, la casa desocupada y abandonada. Llegue desde Bariloche escapando de una situación de violencia de género, para tratar de que mis nenes estén bien y que no les pase nada", detalló Estefania.
La mujer remarcó que la vivienda se encontraba abandonada y en un estado lamentable y el presunto titular de este inmueble, que había sido entregado por el municipio hace unos dos años, es un hombre solo que no tiene familia ni se encuentra en situación de vulnerabilidad.

29 diciembre 2025
Judiciales