En una audiencia en la que se aprobó el pedido de prisión domiciliaria a un abuelo condenado a una pena de 12 años por abusar sexualmente de su nieta, un conocido abogado protagonizó una insólita situación, cuando molesto por la decisión de los jueces abandonó la sala a los gritos y se retiró dando un portazo. Para poder finalizar con las actuaciones se tuvo que designar in situ a un defensor oficial para que reemplace a su encolerizado colega. Ahora su conducta deberá ser revisada por el Colegio de Abogados.
El hecho se dio hoy en los Tribunales de Viedma, cuando los jueces Juan Martín Brussino, Itziar Soly e Ignacio Gandolfi resolvieron hacer lugar al pedido de la víctima y del Fiscal Juan Pedro Puntel, para que un hombre condenado por abusar de su nieta sea sometido a prisión domiciliaria.
Como defensor del condenado el abogado Raúl Cámpora se opuso a ese pedido. Tras deliberar, unánimemente los magistrados hicieron lugar al pedido de víctima y Ministerio Público Fiscal.
Voceros del Poder Judicial relataron que "cuando los jueces se aprestaban a dar los fundamentos de la decisión, intempestivamente el abogado defensor abandonó la sala con un portazo, profiriendo gritos, disconforme con la resolución de los magistrados.
Los jueces culminaron la argumentación y el Fiscal Puntel pidió que se remita la audiencia a la Defensa para que pueda ejercer su derecho. El tribunal decidió llevar a cabo una nueva audiencia, con la designación de un defensor oficial, que se desarrolló poco tiempo después. En esta instancia, ya con la Defensora Oficial Graciela Carriqueo, el juez Juan Martin Brussino relató escuetamente las circunstancias anteriores y repitió los argumentos de la decisión, de manera de completar la posibilidad de Defensa. La Oficina Judicial emitirá el video y las actuaciones al Colegio de Abogados, para que evalúe a través de los órganos respectivos si la conducta del abogado constituyó una falta grave.

29 diciembre 2025
Judiciales