Desde ayer, trabajadores de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) Seccional Viedma se mantienen en lucha. Asimismo instalaron un obrador frente a Casa de Gobierno, sobre calle Laprida, y otro frente al municipio capitalino, sobre calle Rivadavia.
De esta manera, desde gremio señalaron que "se pretende hacer entender a los gobiernos y a la sociedad que no se trata solamente de una lucha individual para defender el derecho al trabajo del obrero de la construcción, sino que es un problema de toda la comunidad, ya que al mantenerse paralizadas y abandonadas las obras de la empresa Baszkir, se están perdiendo inversiones millonarias".
Expresó Cancino que al Gobierno provincial ingresan “400 millones de pesos por año para hacer obras y ni siquiera ha invertido 100 millones y eso realmente preocupa”.
En este marco, durante la mañana de hoy, el Cuerpo de Delegados y los trabajadores agremiados visitaron los bloques de legisladores y se acercaron al Concejo Deliberante, para explicar la situación y lograr que se plieguen al reclamo. “Nos encontramos con el Concejo Deliberante sesionando y planteamos la situación respecto a las obras de Baszkir”, detalló el Secretario Adjunto.
Respecto a la medida de fuerza, señaló que “uno se siente culpable, siente impotencia y hasta vergüenza porque las calles están colapsadas y los vehículos no pueden circular. La gente no entiende nuestro reclamo y el Gobierno lo tiene que hacer ver”, consideró.
“Estamos dispuestos a dialogar, pero no nos atienden y nos están llevando a convocar a los desocupados y a movilizarnos”, dijo Cancino al referirse a la movilización que se planifica para la jornada de mañana.
Indicó el gremialista que se espera una definición política del Gobierno que permita la continuidad de las obras Baszkir, teniendo en cuenta que los tiempos de la Justicia no se condicen con los de los trabajadores y planteó además que las obras se encuentran desprotegidas.
“Esta empresa que quebró tiene nueve obras en la Provincia, la Justicia le dio la posibilidad de entrar en convocatoria de acreedores y que no presente la quiebra, pero la empresa está mandando telegramas que va a continuar con las obras y no puede, si no tiene la solvencia, está quebrada”, subrayó Cancino.
Detalló en este marco que “las viviendas van a ser usurpadas o saqueadas, las obras del jardín y de la escuela realmente se necesitan, no estamos hablando de un local de fiestas, sino de obras importantes. Al Canal Montenegro le falta un 15 por ciento para terminar la obra y es de real necesidad para que no se inunden los barrios y son obras que hasta que no se terminen no se pueden poner en funcionamiento”.
Anticipó que de continuar de esta manera, “el Jardín va a correr la misma suerte que la escuela de El Cóndor que si Dios quiere el año que viene los chicos van a tener escuela, después de casi tres años, y es una vergüenza porque son obras de suma importancia para la Provincia y para la comunidad en general, los maestros, los alumnos. Toda obra tiene su sentido”.
“Como representante de los trabajadores estoy preocupado por el trabajo, pero no pierdo de vista la importancia de las obras para la comunidad. Por eso queremos que los gobiernos provincial y municipal intervengan y que toda la sociedad esté interesada por la situación”, concluyó el sindicalista.

1 enero 2026
Viedma