El GIRSU de Viedma retira más residuos de los que ingresan a la planta

Martín Calderón, gerente del consorcio, aseguró que mejoró la capacidad para trasladar los desechos al relleno sanitario. También anticipó un estudio para optimizar el funcionamiento, la comercialización de reciclables y la construcción de una nueva celda de disposición final

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El GIRSU de Viedma, Patagones y San Javier logró mejorar el retiro de residuos acumulados en la planta de transferencia y actualmente traslada al relleno sanitario más material del que ingresa. Así lo afirmó su gerente, Martín Calderón, quien describió la situación operativa del consorcio y anticipó las próximas medidas para mejorar el sistema.

Calderón explicó que el cambio se produjo a partir de una revisión de los contratos de traslado y de acuerdos con empresas privadas. El objetivo fue resolver la acumulación de residuos que, durante un período prolongado, ocupó espacio en la planta de transferencia y llegó a comprometer su funcionamiento.

El GIRSU recibe los residuos recolectados en Viedma, Carmen de Patagones y San Javier. En la planta de transferencia, ubicada en el sector de la calle 30, se separan los materiales que pueden recuperarse para reciclaje y aquellos que no son aprovechables se preparan para su traslado al relleno sanitario, situado a unos 25 kilómetros de Viedma.

Según explicó el gerente, antes se acumulaban residuos que no llegaban a trasladarse en tiempo y forma, lo que reducía la capacidad disponible para continuar con las tareas de separación. La incorporación de nuevos mecanismos de traslado permitió empezar a reducir ese volumen acumulado.

Calderón señaló que el proceso de mejora lleva aproximadamente un año y medio a dos años y que también fue posible avanzar mediante herramientas normativas aprobadas por el Concejo Deliberante, entre ellas la modalidad de pago en especie. Esa ordenanza permitió establecer acuerdos con privados para trasladar en bateas los residuos que no pueden recuperarse ni comercializarse. De acuerdo con el funcionario, los contratos están operativos y permiten continuar con el retiro del material que permanecía acumulado.

El gerente también diferenció el funcionamiento actual del relleno sanitario de la disposición anterior de residuos a cielo abierto. Explicó que los desechos se depositan en celdas, reciben tratamiento y se cubren con tierra, con el objetivo de reducir el impacto sobre el agua y el aire.

Entre los próximos pasos, Calderón anticipó que se trabaja en un proyecto para presentar ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI), destinado a estudiar el funcionamiento del consorcio e identificar aspectos que puedan optimizarse. El análisis contemplará tanto la operación de la planta como las posibilidades de mejorar la comercialización de materiales reciclables. La intención es evaluar alternativas que permitan aprovechar mejor los residuos recuperados y fortalecer el funcionamiento general del sistema.

Otro de los puntos centrales será el diseño de un nuevo módulo en el relleno sanitario. Las celdas utilizadas para la disposición final tienen una capacidad determinada y, cuando se completan, es necesario construir otra para continuar con el tratamiento de los residuos.

Calderón indicó que se están evaluando las dimensiones y los costos que demandaría la ejecución de esa nueva estructura. La planificación busca anticiparse a la necesidad de ampliar la capacidad de disposición final y sostener la operatoria del consorcio.

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