La Fuente Pucará nació como parte de una propuesta que buscaba integrar arte, paisaje y espacio público. El proyecto incluyó además réplicas de esculturas reconocidas internacionalmente y constituyó una iniciativa innovadora para la época, en momentos en que Viedma comenzaba a consolidar su perfil como capital provincial.
Con el paso de los años, aquella intervención urbana adquirió una dimensión que fue mucho más allá de su diseño original. La fuente se transformó en el lugar elegido por generaciones de vecinos y vecinas para celebrar logros deportivos, festejar campeonatos, recibir el Año Nuevo o compartir uno de los rituales más repetidos por estudiantes universitarios: la celebración de su graduación.
12 junio 2026
Viedma