La última temporada de incendios forestales en Río Negro cerró con una reducción en la superficie afectada y en la cantidad de focos de magnitud, en un contexto marcado por condiciones climáticas secas que elevaban el riesgo en toda la región.
El balance fue presentado en Bariloche por el gobernador Alberto Weretilneck, quien anunció la finalización del Estado de Emergencia Ígnea que se encontraba vigente desde noviembre. Según los datos oficiales, en la zona de Bariloche y alrededores se registraron 92 intervenciones con 9 hectáreas afectadas, frente a las 108 intervenciones y 91 hectáreas dañadas en el período anterior.
En El Bolsón, en tanto, se contabilizaron 25 intervenciones con un total de 47 hectáreas afectadas, cifras que también muestran una disminución en comparación con temporadas previas. Desde el Gobierno provincial aclararon que, si bien se dio por finalizada la emergencia, aún no se encuentra habilitada la temporada de quemas.
Durante la presentación, Weretilneck señaló que la provincia atravesó un escenario inicial complejo, con un invierno considerado entre los más secos de los últimos años y sin previsiones de lluvias significativas para el verano.
El mandatario sostuvo que, ante ese panorama, se desplegó un esquema de trabajo orientado a la prevención y la respuesta temprana, con intervenciones coordinadas en distintas regiones de la provincia.
En ese marco, el operativo incluyó la participación del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), junto a organismos provinciales como el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Policía de Río Negro, el área de Turismo, bomberos voluntarios, municipios, fuerzas federales y actores del sector privado.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, indicó que la temporada respondió a una estrategia integral que incluyó una inversión superior a los 15.000 millones de pesos.
El funcionario detalló que se incorporaron herramientas tecnológicas para mejorar la detección y el combate de incendios, como sistemas de monitoreo, equipamiento satelital y cámaras, además de desarrollos implementados a nivel provincial.
También se sumó un medio aéreo de gran porte para tareas de combate, que fue utilizado en momentos críticos para reforzar las acciones en territorio.
El balance presentado se da en un contexto en el que distintas áreas provinciales continúan trabajando en la planificación de la próxima temporada, en función de las condiciones climáticas y la evolución de los factores de riesgo en la región.
18 marzo 2026
Río Negro