Tras la canonización del
viedmense Artémides Zatti en la Plaza San Pedro, del Vaticano, el postulador de
su causa, Pier Luigi Cameroni reveló que el Papa Francisco “es muy devoto” del
santo patagónico.
Zatti es "el ejemplo de
la Iglesia en salida que quiere Francisco" como demuestra "su icónica
imagen en bicicleta, con su bata de enfermero, el rosario en la mano y los
bolsillos llenos de medicinas para llevar a los enfermos de las periferias de
Viedma”, resalta.
Zatti, que nació el 12 de
octubre de 1880 en Boretto (Italia) y murió el 15 de marzo de 1951 en Viedma,
emigró cuando tenía 17 años con sus padres y sus 7 hermanos "y se
convirtió en un ejemplo de dedicación a los pobres y a los más necesitados de
Viedma, donde atendió como enfermero en el hospital de los salesianos",
explica Cameroni, que durante años ha promovido la causa de canonización.
El papa Francisco
"tiene un vinculo especial con Zatti", señala el postulador general
de los salesianos, que añade que además "es muy devoto" del santo
argentino, que como él proviene de una familia de migrantes italianos en
Argentina.
Pero además, relata
Cameroni, cuando Jorge Bergoglio era provincial de los jesuitas en Argentina,
conoció la historia y la figura de Zatti, como él mismo cuenta en uno de sus
escritos.
“En 1976 (…) durante una
visita canónica a los misioneros jesuitas del norte argentino, me detuve unos
días en el arzobispado de Salta. Allí, entre una charla y otra al final de las
comidas, Monseñor Pérez me contó la vida del señor Zatti. También me dio a leer
el libro de su vida. Me llamó la atención su completísima figura como
coadjutor. En ese momento sentí que tenía que pedir al Señor, por intercesión
de ese gran coadjutor, que nos enviara vocaciones (...) en total llegaron 23”,
escribió Bergoglio en una misiva.
Para Cameroni la
característica principal del nuevo santo es la "capacidad de reconocer en
los pobres y los últimos el rostro del Señor". "Cuando pedía algo
para un pobre o un enfermo siempre decía: Me da un vestido, unos zapatos...para
nuestro Señor. O un día que le dijeron que no podía acoger a más de 30 enfermos
en el hospital observó: ¿Y si el 31 fuera Jesús?".
El postulador, que ha
recogido durante años los testimonios para la causa de beatificación, agrega
que también tenía una "gran capacidad de influir en la vida de las
personas" y que muchas de ellas, "tras con su contacto con él
cambiaban de vida o se convertían".
Zatti es "el ejemplo de
la Iglesia en salida que quiere Francisco" como demuestra "su icónica
imagen en bicicleta, con su bata de enfermero, el rosario en la mano y los
bolsillos llenos de medicinas para llevar a los enfermos de las
periferias".
"Cuando salía a pedir
dinero - porque el hospital vivía de donaciones- iba vestido elegante y siempre
decía: 'No pido al Señor que me mande el dinero, sino que me diga dónde está,
que ya voy yo a recogerlo'", cuenta.
El postulador asegura que
"la devoción a Zatti está creciendo mucho en toda Argentina, y no sólo en
la zona de la Patagonia".

1 enero 2026
Viedma