El dirigente mutualista y ex legislador peronista Raúl Martínez, criticó la falta de apoyo por parte de las autoridades provinciales, municipales y del Ente Regulador del Parque Industrial de Viedma para con las entidades sin fines de lucro que pretenden desarrollar actividades productivas en ese espacio y a las que se les han negado espacios para su funcionamiento.
Martínez puntualizó en la Mutual Muocra, que conduce, y que desde hace años lleva adelante un taller de carpintería que inicialmente estuvo establecido en un galpón alquilado del barrio Lavalle y que luego quedó sin espacio físico, porque fue vendido y los nuevos dueños le dieron otro uso.
“Levantamos el emprendimiento, guardamos las máquinas hasta encontrar otro lugar. Mientras conseguimos otras máquinas para otro emprendimiento y presentamos un proyecto en 2014 ó 2015, a través del cual a fines del 2019 nos entregaron un aporte no reintegrable que iba a permitir comprar herramientas e insumos por unos 500 mil pesos”, relató.
Luego hicieron contactos con autoridades provinciales y municipales para conseguir un lugar y “pensamos en alguno de tantos galpones ociosos que hay en el Parque Industrial para hacer un acuerdo, un comodato en el que la Mutual se hiciera cargo de mejorar, refaccionar y poder funcionar allí. No hubo forma, se han ido estos dos años y pico con diferentes excusas y amablemente nos han ido diciendo que no, la gobernadora nos dijo que no es posible hacerlo ahora cuando le pedimos utilizar la ex bloquera del IPPV que sigue perteneciendo al Estado”.
“Nos producía malestar porque se incorporan organismos de la economía social, el municipio tiene un área más para promover la actividad comunitaria y cooperativa y también a nivel provincial se pregona, tanto la Constitución de la Provincia como la Carta Orgánica se refieren al apoyo que el Estado debe darle a las entidades sin fines de lucro, pero llevamos dos años gestionando para que funcione un emprendimiento solidario productivo, no pedimos subsidio ni que nos regalen nada. Solo ser contraparte en un comodato pero no tenemos respuestas”, se quejó.
Continuó diciendo que “en el parque industrial nos entregaron el reglamento para presentar el proyecto, lo hicimos en febrero del 2020 y surgió la posibilidad de que ellos recuperarían tres lotes y nos iban a entregar uno. Pasaron los meses, analizaron el caso, pero decidieron que no porque generaba polvillo e iba a impedir que se instalara el depósito del vacunatorio. Es decir que priorizan un depósito en vez de un emprendimiento productivo que generaría puestos de trabajo a varias personas”, sostuvo.
Recordó además que cuando fue legislador se aprobó una ley de expropiación de 25 has para incorporar terrenos para agrandar el parque pero después se judicializó y quedó trunco.
“El Enrepavi es un ente que maneja el parque industrial pero está compuesto por referentes d organismos provinciales, municipales, de comercios, de la Sociedad Rural, de asociaciones, sería bueno que se expidan porque son parte del Ente”, agregó.
En cuanto al proyecto aseguró que cuentan con “un edificio que alguna vez prestamos al Estado y ni las gracias nos dieron, donde funcionan los talleres de gente del barrio y actividades de tipo social, que se amplió en el mismo terreno para capacitación laboral, hemos decidido dejar ese proyecto y dedicar ese salón a este emprendimiento de la fábrica de muebles de madera y también de melamina para oficina, muebles de caño y tapicería para agregarle valor. Todo no podremos en ese espacio, pero iremos priorizando”.
Dijo que falta instalar la corriente trifásica para las máquinas “lo que nos va a permitir empezar con la melamina, para mostrar como funciona y abrir puertas y la cabeza de algunos funcionarios que no escuchan”.
“No hay más que darse una vuelta por el parque industrial para ver la cantidad de terrenos que están ociosos, hay negocios inmobiliarios, galpones privados que se alquilan y venden, sería interesante hurgar lo que esta pasando porque hay cosas que vienen de vicios ocultos, que tienen que ver con exigencias flexibles del parque industrial a la hora de poner condicionamientos, lo que generó que nadie le ponga el cascabel al gato y nadie esté obligado a cumplir con las normativas de cómo debe funcionar el parque industrial”, criticó.
“Hace algunos años hicimos un relevamiento con fotos satelitales y hasta un padrón de quienes son los dueños de las parcelas, algunos medio fantasmas, porque no se saben dónde están ni qué actividad cumplen”, concluyó.

9 enero 2026
Viedma